¡Hay vida en el Cementerio!
Había que ponerle límite a un fantasma que revoloteaba por la cabeza de Colón cada vez que pisaba su histórico Cementerio de los Elefantes. En este estadio mítico, donde supieron morder el polvo el Santos de Pelé, la Selección Argentina y el poderoso Peñarol de Montevideo, no se podía siquiera ganarle al problemático Huracán o al pálido Independiente. Se quebró la racha de cinco partidos sin festejar como anfitrión y debe destacarse, pero lo más importante fue que se consiguió de la mano de un fútbol entusiasta.
Los centros cruzados estériles y previsibles de fechas anteriores se transformaron en teledirigidos más precisos que la mano del mejor cirujano del país. La tibieza en la actitud y las desatenciones de los primeros tiempos mutaron en grandes dosis de agresividad y apetito ofensivo. A este rico menú se sumó la mayor solidez aportada por la línea defensiva, que por lo menos no se metió en problemas por sí sola (Léase errores como los de Candia contra San Lorenzo y Crosa ante Arsenal).
El optimismo se potencia con vértigo ya que, sin dudas, esta goleada debe enlazarse con los síntomas de vida demostrados en la victoria del sábado contra Vélez. Juntar unos billetes para apostar por una recuperación ya no parece un reto a la suerte. El próximo paso será llevar este traje renovado a la fiesta que prepara San Martín de Tucumán. En definitiva, toda caminata exitosa se gesta, indefectiblemente, paso a paso.
30/10/08
¿Que ''Bichi'' lo picó?
Con tres goles del ídolo Sabalero, el equipo de Mohamed goleó este miércoles 5 a 2 a Argentinos y ganó de local por primera vez en el Apertura. También la metieron los Ramírez: Alfredo y Rubén.

La recuperación de Colón en su casa no podía llegar sino de la mano de de su máximo ídolo, Esteban Fuertes, que convirtió tres goles para que el equipo gane en Santa Fe por primera vez en este Apertura -el último triunfo fue el decisivo 1 a 0 sobre Racing, en la última fecha del Calusura-.
El resultado fue indiscutible: Colón contó con más chances para convertir, en calidad y cantidad, y tuvo a la figura del juego, el delantero que estuvo afiladísimo y que revalidó su condición de ídolo indiscutido del hincha.
Sin embargo, en defensa el equipo sufrió más de la cuenta, ya que Argentinos jugó desde los 17m con un hombre menos, pero la visita nunca se resignó y aprovechó cuando Colón le cedió -voluntaria o involuntariamente- la iniciativa.
A pesar de esto, la importancia de conseguir el segundo triunfo seguido luego de una seguidilla preocupante, tiene muchísimo valor, lo que da tranquilidad a jugadores y cuerpo técnico y, sobre todo, un poco más de aire en la zona peligrosa de los promedios.
Golpeó de entrada
Desde el inicio el juego el partido fue trabado y con dos equipos que metieron muchos pelotazos. Pero poco tardaría el equipo de Mohamed en abrir el marcador.
Iban poco más de cuatro minutos cuando Fuertes rompió el cero luego de una jugada preparada: tiro libre que Oyola ejecutó desde el círculo central, un toque de primera pasado al segundo palo, bajan la pelota de cabeza al punto del penal, donde estaba Acosta que sacó un remate “mordido”, y el rebote le quedó al “Bichi”, quien “fusiló” a Torrico para poner el 1 a 0.
A partir de ahí, Argentinos adelantó más sus líneas en el campo y exigió más a la defensa Sabalera, mientras que Colón encontró más espacios y volvió a complicar a
la visita con un par de jugadas de pelota parada.
A los 17m. Los de “Pipo” Gorosito se quedaron con un jugador menos por la expulsión directa del volante Sergio Escudero, quien “bajó” desde atrás a Fuertes, en una falta muy dura y cuya decisión arbitral no mereció discusión alguna.
Así, en menos de 20 minutos el panorama estadístico era muy favorable a Colón, que estaba en ventaja numérica al ganar 1 a 0 y con su rival con un hombre menos. Sin embargo, era el “Bichito” el que se paraba peligrosamente en terreno sabalero, obligando a replegarse a los volantes y defensores locales en los límites del área custodiada por Pozo.
De a poco, Garcé, Candia y Aguilar se fueron convirtiendo en los puntales del triunfo parcial. El equipo de la Paternal manejaba la pelota y arrinconaba a Colón, pero recién a los 30m exigió por primera vez una intervención seria de Pozo, luego de un centro pasado al segundo palo que el arquero salió a despejar con los puños.
Pero el quedo de Colón, finalmente, tuvo castigo dos minutos después, cuando el “Rengo” Díaz recibió la pelota y desde muy lejos -sin marca, de frente al arco y con todo el tiempo del mundo para acomodarse y medir el tiro- sacó un remate que se metió abajo, en el primer palo, para conseguir la igualdad.
Ese golpe hizo reaccionar al Sabalero: un minuto después, Fuertes anticipó un centro en el área chica, que se fue desviado; y a los 35m Rubén Ramírez desde la derecha y dentro del área remató desviado.

A los 47m, tras un contragolpe bien manejado por Acosta, Ramírez quedó mano a mano con Torrico, quien le tapó el remate del que hubiera sido el segundo tanto del local.
Luego del gol, Colon se quedó y le cedió la iniciativa a Argentinos, que con un jugador menos dominó a su rival y llegó con justicia al empate. Manejó más la pelota y se paró más adelante en el campo de juego, aunque a la hora de atacar los santafesinos tuvieron en “Tito” Ramírez las dos chances más claras para volver a desnivelar, cosa que consiguieron cuando se lo propusieron.
Hasta que apareció el “Bichi”...
Al igual que en el final del primer tiempo, Ramírez fue el protagonista con dos oportunidades en los primeros tres minutos del complemento. La primera mal anulada por una supuesta posición adelantada, y la segunda cuando Torrico le desvió un tiro bajo al primer palo cuando “Tito” encaró de frente al arco.
Otra vez el inicio era favorable al rojinegro, que lo plasmó en la red y se puso en ventaja nuevamente con el gol que llegó a los cinco minutos, anotado por Alfredo Ramírez -que en su tercer partido en Primera debutó en la red-: un pase en profundidad se desvió en un defensor, la pelota se elevó y cuando caía, a la carrera, de primera y desde un ángulo cerrado, Ramírez le dio con la cara interna del pie cruzándola al segundo palo. Quedó la duda de si quiso pegarle al arco o buscó a Fuertes, que entraba por el medio, pero la cuestión es que la pelota dio en el poste y se metió para poner el encuentro 2 a 1.
A partir de ahí el partido se abrió nuevamente para los dos, porque Argentinos no se resignó, sino que manejó bien la pelota y generó situaciones de riesgo en el área del Sabalero, mientras que Colón aprovechaba los espacios a espaldas de los volantes y de contra también llevaba peligro.
Así fue hasta los 18m, cuando apareció Fuertes dos veces: primero ganándole en la marca a un defensor y estrellando un tiro en el palo, jugada que siguió con un cabezazo exigido de Ramírez y que culminó con un centro de Sciorilli que, finalmente, embocó el “Bichi” -luego de una pifia de un defensor-, quien esperaba en el segundo palo.
El 3 a 1 daba más tranquilidad, y un minuto después de la conquista, Lucas Acosta armó una buena jugada individual para quedar de frente a Torrico, que contuvo el tiro que tenía destino de gol.
A pesar de la desventaja, los de “Pipo” Gorosito no dejaban de buscar el arco de Pozo -al que llegaban seguido-. Pero a Colón le quedaban muchos espacios que supo explotar para convertir el triunfo en una goleada que vino muy bien, luego de varias fechas sin ganar en el Centenario: a los 29m quedaron cuatro del Sabalero en ataque contra tres defensores, y se florearon los delanteros rojinegros, primero Fuertes que buscó a Ramírez, y este que le metió un centro al “Bichi”, quien de cabeza puso el 4 a 1, consiguiendo su tercer gol del encuentro.
Ahora sí el resultado sentenciaba el destino del partido, pero el “Bicho” no dejaba de insistir y también tuvo premio, cuando a los 34m Andrés Romero descontó, luego de un pase cruzado en profundidad y a espaldas de la defensa. El volante eludió a Pozo y puso el 4 a 2 en lo que ya era un partidazo, en el que no dejó de ser preocupante el funcionamiento defensivo de Colón.
En el cierre del partido, Rubén Ramírez se sacó la “espina” luego de buscar toda la noche y contar con varias oportunidades, cuando consiguió su gol para poner el 5 a 2 definitivo, tras una jugada bien elaborada y que contó con la colaboración de una extenuada defensa visitante: Fuertes ejecutó rápido un tiro libre a la izquierda para Oyola, este buscó por abajo a “Tito”, que definió entrando a la carrera desde el borde del área chica.
Así se terminó un partido que mostró dos caras en el conjunto de Mohamed: una en ataque -la mejor-, con varias situaciones de gol y cinco conquistas. La otra -más precupante-, en defensa, ya que Argentinos, siembre abajo en el marcador y con un hombre menos, no dejó atacar y contar con chances frente al arco de Pozo.
La recuperación de Colón en su casa no podía llegar sino de la mano de de su máximo ídolo, Esteban Fuertes, que convirtió tres goles para que el equipo gane en Santa Fe por primera vez en este Apertura -el último triunfo fue el decisivo 1 a 0 sobre Racing, en la última fecha del Calusura-.
El resultado fue indiscutible: Colón contó con más chances para convertir, en calidad y cantidad, y tuvo a la figura del juego, el delantero que estuvo afiladísimo y que revalidó su condición de ídolo indiscutido del hincha.
Sin embargo, en defensa el equipo sufrió más de la cuenta, ya que Argentinos jugó desde los 17m con un hombre menos, pero la visita nunca se resignó y aprovechó cuando Colón le cedió -voluntaria o involuntariamente- la iniciativa.
A pesar de esto, la importancia de conseguir el segundo triunfo seguido luego de una seguidilla preocupante, tiene muchísimo valor, lo que da tranquilidad a jugadores y cuerpo técnico y, sobre todo, un poco más de aire en la zona peligrosa de los promedios.
Golpeó de entrada
Desde el inicio el juego el partido fue trabado y con dos equipos que metieron muchos pelotazos. Pero poco tardaría el equipo de Mohamed en abrir el marcador.
Iban poco más de cuatro minutos cuando Fuertes rompió el cero luego de una jugada preparada: tiro libre que Oyola ejecutó desde el círculo central, un toque de primera pasado al segundo palo, bajan la pelota de cabeza al punto del penal, donde estaba Acosta que sacó un remate “mordido”, y el rebote le quedó al “Bichi”, quien “fusiló” a Torrico para poner el 1 a 0.
A partir de ahí, Argentinos adelantó más sus líneas en el campo y exigió más a la defensa Sabalera, mientras que Colón encontró más espacios y volvió a complicar a
A los 17m. Los de “Pipo” Gorosito se quedaron con un jugador menos por la expulsión directa del volante Sergio Escudero, quien “bajó” desde atrás a Fuertes, en una falta muy dura y cuya decisión arbitral no mereció discusión alguna.
Así, en menos de 20 minutos el panorama estadístico era muy favorable a Colón, que estaba en ventaja numérica al ganar 1 a 0 y con su rival con un hombre menos. Sin embargo, era el “Bichito” el que se paraba peligrosamente en terreno sabalero, obligando a replegarse a los volantes y defensores locales en los límites del área custodiada por Pozo.
De a poco, Garcé, Candia y Aguilar se fueron convirtiendo en los puntales del triunfo parcial. El equipo de la Paternal manejaba la pelota y arrinconaba a Colón, pero recién a los 30m exigió por primera vez una intervención seria de Pozo, luego de un centro pasado al segundo palo que el arquero salió a despejar con los puños.
Pero el quedo de Colón, finalmente, tuvo castigo dos minutos después, cuando el “Rengo” Díaz recibió la pelota y desde muy lejos -sin marca, de frente al arco y con todo el tiempo del mundo para acomodarse y medir el tiro- sacó un remate que se metió abajo, en el primer palo, para conseguir la igualdad.
Ese golpe hizo reaccionar al Sabalero: un minuto después, Fuertes anticipó un centro en el área chica, que se fue desviado; y a los 35m Rubén Ramírez desde la derecha y dentro del área remató desviado.
A los 47m, tras un contragolpe bien manejado por Acosta, Ramírez quedó mano a mano con Torrico, quien le tapó el remate del que hubiera sido el segundo tanto del local.
Luego del gol, Colon se quedó y le cedió la iniciativa a Argentinos, que con un jugador menos dominó a su rival y llegó con justicia al empate. Manejó más la pelota y se paró más adelante en el campo de juego, aunque a la hora de atacar los santafesinos tuvieron en “Tito” Ramírez las dos chances más claras para volver a desnivelar, cosa que consiguieron cuando se lo propusieron.
Hasta que apareció el “Bichi”...
Al igual que en el final del primer tiempo, Ramírez fue el protagonista con dos oportunidades en los primeros tres minutos del complemento. La primera mal anulada por una supuesta posición adelantada, y la segunda cuando Torrico le desvió un tiro bajo al primer palo cuando “Tito” encaró de frente al arco.
Otra vez el inicio era favorable al rojinegro, que lo plasmó en la red y se puso en ventaja nuevamente con el gol que llegó a los cinco minutos, anotado por Alfredo Ramírez -que en su tercer partido en Primera debutó en la red-: un pase en profundidad se desvió en un defensor, la pelota se elevó y cuando caía, a la carrera, de primera y desde un ángulo cerrado, Ramírez le dio con la cara interna del pie cruzándola al segundo palo. Quedó la duda de si quiso pegarle al arco o buscó a Fuertes, que entraba por el medio, pero la cuestión es que la pelota dio en el poste y se metió para poner el encuentro 2 a 1.
A partir de ahí el partido se abrió nuevamente para los dos, porque Argentinos no se resignó, sino que manejó bien la pelota y generó situaciones de riesgo en el área del Sabalero, mientras que Colón aprovechaba los espacios a espaldas de los volantes y de contra también llevaba peligro.
Así fue hasta los 18m, cuando apareció Fuertes dos veces: primero ganándole en la marca a un defensor y estrellando un tiro en el palo, jugada que siguió con un cabezazo exigido de Ramírez y que culminó con un centro de Sciorilli que, finalmente, embocó el “Bichi” -luego de una pifia de un defensor-, quien esperaba en el segundo palo.
El 3 a 1 daba más tranquilidad, y un minuto después de la conquista, Lucas Acosta armó una buena jugada individual para quedar de frente a Torrico, que contuvo el tiro que tenía destino de gol.
A pesar de la desventaja, los de “Pipo” Gorosito no dejaban de buscar el arco de Pozo -al que llegaban seguido-. Pero a Colón le quedaban muchos espacios que supo explotar para convertir el triunfo en una goleada que vino muy bien, luego de varias fechas sin ganar en el Centenario: a los 29m quedaron cuatro del Sabalero en ataque contra tres defensores, y se florearon los delanteros rojinegros, primero Fuertes que buscó a Ramírez, y este que le metió un centro al “Bichi”, quien de cabeza puso el 4 a 1, consiguiendo su tercer gol del encuentro.
Ahora sí el resultado sentenciaba el destino del partido, pero el “Bicho” no dejaba de insistir y también tuvo premio, cuando a los 34m Andrés Romero descontó, luego de un pase cruzado en profundidad y a espaldas de la defensa. El volante eludió a Pozo y puso el 4 a 2 en lo que ya era un partidazo, en el que no dejó de ser preocupante el funcionamiento defensivo de Colón.
En el cierre del partido, Rubén Ramírez se sacó la “espina” luego de buscar toda la noche y contar con varias oportunidades, cuando consiguió su gol para poner el 5 a 2 definitivo, tras una jugada bien elaborada y que contó con la colaboración de una extenuada defensa visitante: Fuertes ejecutó rápido un tiro libre a la izquierda para Oyola, este buscó por abajo a “Tito”, que definió entrando a la carrera desde el borde del área chica.
Así se terminó un partido que mostró dos caras en el conjunto de Mohamed: una en ataque -la mejor-, con varias situaciones de gol y cinco conquistas. La otra -más precupante-, en defensa, ya que Argentinos, siembre abajo en el marcador y con un hombre menos, no dejó atacar y contar con chances frente al arco de Pozo.
29/10/08
AL FINAL DEL PRIMER TIEMPO: COLON 1 - 1 ARGENTINOS
Con gol del Bichi a los 4 minutos, y un zapatazo tremendo del Rengo Diaz a los 32 minutos empatan
transitoriamente.
transitoriamente.
27/10/08
Colón necesita jugar y ganar en Santa Fe como ante Vélez
A Mohamed se le presenta el dilema del armado del equipo, después de un partido en el que todos jugaron de bien para arriba.
Por Enrique Cruz (h)
Cuando un plantel juega bien, gana, golea, gusta y tiene actuaciones individuales tan relevantes, al técnico también se le complica el armado del equipo si es que tiene, afuera del mismo, a jugadores a los que considera titulares. Y Capurro y Rivarola, para Mohamed, lo son.
¿Qué tiene que hacer el "Turco"? Sería irreverente y hasta podría tratarse sólo de una opinión, como la de miles y miles que armarán, desde hoy y hasta pasado mañana, sus propios equipos para recibir a Argentinos Juniors. Capurro cumplió la suspensión, ¿vuelve? Rivarola se recuperó de la lesión, ¿vuelve? Los dos salieron del equipo siendo titulares, ¿siguen siéndolo después de la gran actuación de anteayer en Liniers? ¿Será injusto el "Turco" si toca el equipo? ¿Por qué cambiar un mediocampo que tuvo rendimientos, en algunos casos, superlativos?
Estas preguntas se las estará haciendo el propio Mohamed, principal responsable del cambio de actitud y de producción futbolística que tuvo el equipo. Es él mismo, quien, con esos seis cambios que hizo entre Independiente y Vélez, denotando hasta cierta confusión y búsqueda desesperada del equipo, se convirtió en protagonista directo de la victoria. Porque, si bien es cierto los que juegan son los de adentro, el que los elige (a ellos, al esquema y a la estrategia) es el de afuera. Y la visión global que tuvo Mohamed fue perfecta: en el armado del equipo, en la elección del esquema y en la manera en que lo planteó, apretando a los volantes rivales, ahogando a Vélez en su propia salida y atacándolo en forma permanente y hasta sorpresivamente. Incluso, en los momentos en que Vélez asediaba buscando lo que nunca consiguió: descontar el partido para arrimarse en el resultado y complicar la genuina victoria de su adversario.
¿Cambio o no cambio?
En esa búsqueda de respuestas de Mohamed, existe, al menos, la convicción de que arranca en un buen punto de partida, que fue la brillante actuación ante Vélez. Se supone que, si Mohamed supo cambiarle la cara diametralmente al equipo después de la derrota con Independiente y metiendo seis cambios, mejor podrá mantener ese rostro saludable tras la victoria del otro día. En fútbol, los triunfos -si vienen precedidos de buenas actuaciones- son fundamentales para trabajar con otro ánimo, sin tantas presiones ni exigencias.
Uno tiene la impresión de que, si es que se produce algún cambio, Capurro podría llegar a jugar contra Argentinos Juniors. Convengamos que, si no lo pone, Mohamed estará excluido de cualquier inquietud en contrario, porque se justificará en el muy buen rendimiento de Alfredo Ramírez y de Prediger, que son, en teoría, los que podrían salir (uno de los dos, claro) para que ingrese Capurro.El tema pasa por Rivarola, otro de los que gozó siempre del respaldo explícito de Mohamed. Para que juegue Rivarola, tiene que salir uno de los volantes centrales. O sacarlo a Acosta y jugar con cinco mediocampistas, pero sin enganche. Y no creo que Mohamed saque ahora a Lucas Acosta después de la gran actuación que tuvo el pibe. Sería un error quitarle ese envión y no aprovecharse de esas condiciones que son innegables y que recién pudo mostrar en todo su bagaje el sábado pasado. Además, es bueno también para un técnico aprovecharse de los momentos de los jugadores. Y tanto Lucas Acosta como Alfredo Ramírez vienen de actuaciones casi impecables y en un partido colmado de presiones y exigencias como fue el del sábado. ¿Por qué sacarlos?
Hay que ser pacientes
Uno se imagina que no será fácil el partido del miércoles con Argentinos Juniors. Alguna vez, Gorosito dijo de su equipo: "Se van a tener que romper el alma para ganarnos". Y algo parecido uno insinuó, en aquellos pasajes iniciales de buenos resultados del torneo, de este Colón del "Turco", que luego entró en un momento de incertidumbre generalizada, cuando no se ganaba de local y empezaban a llegar las derrotas de visitante, condición en la que el grupo parece más cómodo (de los seis partidos que jugó en este Apertura, ganó 3).
Colón tiene en contra, pensando en el miércoles, la pesada mochila de reconocerse un equipo con problemas y debilidades para ganar de local. A su favor, Colón tiene el aliciente de que el 3-0 contundente con buena producción futbolística del encuentro con Vélez es un desahogo para todo el mundo sabalero. La conclusión es que hay que salir a jugar el partido con la misma actitud que ante Vélez y con paciencia. La gente querrá ganarlo a los 30 segundos de empezado, pero el equipo tiene que adoptar en Santa Fe esos mismos argumentos -futbolísticos y anímicos- que lo llevaron a construir la gran actuación del sábado.
Ganar es lo único para Colón. Pero no porque haya desesperación matemática ni otro tipo de necesidades, sino porque ya es hora de que se modifique ese 26 ó 27 por ciento de pobrísima eficacia que ha identificado el arranque de esta temporada como local. Cuatro empates y una derrota en cinco partidos, en casa propia, son la consecuencia de un problema que Colón tiene que resolver. Y allí también estará la mano del técnico, inteligente para plantear los partidos de visitante; entender y trabajar en fórmulas que le permitan empezar a encontrarse con buenas actuaciones y con victorias en Santa Fe, hoy el principal saldo negativo de esta campaña.
Y se volvió a las fuentes
Queda, como corolario de la actuación del otro día un tema sobre el que Mohamed machacó en esa reunión del lunes en el predio, después del entrenamiento, cuando la dirigencia casi en pleno, con Lerche a la cabeza, fue a conversar con el técnico para manifestarle el apoyo y respaldo total a su gestión.
Mohamed les dijo a los dirigentes: "Vamos a volver a las fuentes". ¿Cuáles son las fuentes? Que Colón sea el equipo aguerrido, fuerte emocionalmente, sólido, luchador y difícil de vencer de los últimos partidos de la temporada pasada y los primeros de la actual. Más otros detalles, como el de parar un 3-5-2 (aunque sea con la figura del enganche, llevado a la práctica por Lucas Acosta), aprovechando la vuelta de Garcé, jugador clave e indispensable para encontrar una solidez defensiva que Colón no tuvo en los últimos partidos (después del 0-0 con Banfield, al equipo le marcaron 12 goles en cinco encuentros) y que terminó con la titularidad de Blázquez y con la salida de jugadores que no rindieron de acuerdo con lo esperado, como en el caso de Diego Crosa, por ejemplo.
Ese retorno a las fuentes fue fielmente interpretado por el "Bichi" Fuertes contra Independiente, pero no contagió ni fue imitado por el resto. Algunos no pudieron por impotencia; otros, por descontrol; la mayoría, por confusión. El "Bichi", ante Vélez, fue uno más. Jugó un partido inteligente con la pelota (de sus pies se iniciaron las jugadas de los dos primeros goles), pero no se convirtió ni en el abanderado del esfuerzo ni en el responsable directo del triunfo. Y estoy seguro de que él mismo, como referente válido y de mayor experiencia, se sentirá hoy satisfecho por esa respuesta que vio de sus compañeros.
400 victorias
Con la del sábado en la cancha de Vélez, Colón cosechó su victoria número 400 en Primera División sobre un total de 1.206 partidos disputados desde 1966, año en que se produjo el debut en la máxima categoría luego del histórico ascenso de 1965. El primer triunfo se produjo en abril de 1966, cuando Colón venció a Ferro.
Argentinos y San Martín
Colón jugará el miércoles, a las 19.30, ante Argentinos Juniors en el estadio del barrio Centenario. Luego, el plantel volverá a entrenarse el jueves por la tarde y el viernes está previsto el viaje, por vía aérea, con destino a San Miguel de Tucumán para jugar el sábado, a las 21.10 (hora de Santa Fe) con San Martín en la Ciudadela tucumana. Luego de ese encuentro, Colón recibirá en su cancha la visita de Tigre, uno de los protagonistas del torneo, aunque todavía no se sabe el día y horario de este cotejo.
Promesas
De a poco, el Turco Mohamed está demostrando que es un técnico que sabe mirar para abajo y ver a los pibes del club. Le dio continuidad a Prediger, hizo lo propio y lo bancó a Lucas Acosta, recuperó la capacidad goleadora de Tito Ramírez en momentos clave del torneo pasado y también en el actual, hizo debutar a Alfredo Ramírez y llevó al banco a otros chicos, como Quilez o Mauricio Mansilla. Además, sigue mirando muy de cerca a Facundo Sánchez (volante por derecha o izquierda con excelente dinámica), y a los dos delanteros: "Cocó" Ledesma y Canario, que el sábado marcó dos de los tres goles de la reserva
FUENTE: EL LITORAL
26/10/08
Le abrieron la jaula al fenix, por Martin Rubino
Los pueblos de la antigüedad se entusiasmaban cada vez que hablaban del Ave Fénix, aquel pájaro que creían único y tenía la facultad de resucitar de sus propias cenizas. Como buen motivador nato, quizás el Turco Mohamed apeló a esa fábula para que Colón despertara de su letargo.
Se sabe del increíble poder que ostenta la victoria en el mundo del fútbol. Probablemente, el ciclo de Mohamed abría cavado su tumba si el equipo sumaba otra derrota dolorosa. Sin embargo, el buen fútbol desplegado ante un paupérrimo Vélez acalló las críticas. El 3-0 fue una verdadera demostración de orgullo de un plantel que no respaldaba a su entrenador en el campo de juego.
Las seis variantes con respecto a la caída ante Independiente dieron un caudal de frutos. Principalmente, respondieron con creces el arquero Pozo, Alfredito Ramírez y Lucas Acosta. Obviamente, no hay que olvidar el saludable retorno de Ariel Garcé. Además, el 3-5-2 exhibió una dinámica muy parecida a la del torneo pasado, como para demostrar que renovó su vigencia. Sería un pecado de inocencia pensar que Colón ya tiene el alta. El buen partido en el Amalfitani apenas fue un síntoma de vida en un panorama dominado por la oscuridad. Frente a Argentinos, que tiene el foco en la Sudamericana, será clave encontrar continuidad.
Se sabe del increíble poder que ostenta la victoria en el mundo del fútbol. Probablemente, el ciclo de Mohamed abría cavado su tumba si el equipo sumaba otra derrota dolorosa. Sin embargo, el buen fútbol desplegado ante un paupérrimo Vélez acalló las críticas. El 3-0 fue una verdadera demostración de orgullo de un plantel que no respaldaba a su entrenador en el campo de juego.
Las seis variantes con respecto a la caída ante Independiente dieron un caudal de frutos. Principalmente, respondieron con creces el arquero Pozo, Alfredito Ramírez y Lucas Acosta. Obviamente, no hay que olvidar el saludable retorno de Ariel Garcé. Además, el 3-5-2 exhibió una dinámica muy parecida a la del torneo pasado, como para demostrar que renovó su vigencia. Sería un pecado de inocencia pensar que Colón ya tiene el alta. El buen partido en el Amalfitani apenas fue un síntoma de vida en un panorama dominado por la oscuridad. Frente a Argentinos, que tiene el foco en la Sudamericana, será clave encontrar continuidad.
Alta cotización del sábalo en Liniers
Colón jugó muy bien y ganó 3-0 a Vélez en el fortín.

Ese proyecto de inferiores que lanzó Colón hace un par de semanas ya está teniendo un perfil resultadista: el equipo jugó un gran partido, en el cual se destacaron tres que vienen desde abajo.
Colón supo pasar de aquella famosa frase de Mohamed (“los veo cómodos y relajados”, después de la derrota con Arsenal) y los silbidos de su propia gente (después del 1-2 con Independiente en el Cementerio) a construir una actuación soberbia, de enormes y hasta consagratorios rendimientos individuales (el claro y contundente 3-0 sobre Vélez de ayer en el Amalfitani).
Cuando se habían extinguido los 90 minutos del partido con Independiente y todos hablaban de la reprobación de la gente, del bajón del equipo, de la falta de triunfos como local, de la racha de siete partidos consecutivos sin ganar, surgía también una sensación muy clara: la de que el técnico era el principal responsable del momento y también que él tenía en sus manos la posibilidad de cambiar.
Y Mohamed lo hizo nomás. Porque al margen del gran partido de Candia, de la solvencia enorme de Garcé, de las dos juveniles revelaciones (Alfredo Ramírez y Lucas Acosta) y de los goles de Tito, hubo desde la concepción táctica y estratégica del entrenador un sostén casi decisivo para armar el gran partido que supo jugar Colón.
Es cierto que se puede diseñar, desde la teoría, el mejor de los planteos sin descuidar un solo detalle. Pero se necesitan buenos intérpretes que lo consoliden, lo lleven a la práctica con la mejor fidelidad posible y, además, que lo potencien con los rendimientos individuales que son los que llevan al éxito o condenan al fracaso a cualquier esquema.
Un partido muy bien pensado
En este rubro, el Turco Mohamed jugó “su propio partido” y demostró, con hechos, todo lo que le había expresado con palabras a los jugadores y a la dirigencia durante una semana en cierta forma convulsionada por las dos derrotas consecutivas que acarreaba el equipo:
* 1) No dudó en meter mano y cambiar más de medio equipo: seis variantes de Independiente a Vélez.
* 2) Volvió a sus propias fuentes: hizo un 3-5-2, su esquema preferido, y se la jugó con un enganche neto para ganarle las espaldas a los volantes rivales, sabiendo que Vélez se iba a venir con casi todos en búsqueda del arco propio.
* 3) Pensó más y mejor el partido que Tocalli: no dejó nada librado al azar y sorprendió con la posición de algunos jugadores que luego fueron clave para la victoria.
Mohamed armó un partido de “parejitas” en el mediocampo: Oyola con Gastón Díaz, Alfredo Ramírez con Cabrera, Prediger con Zapata y Falcón con Papa. A esos duelos individuales, en algunos casos muy marcados como el de Falcón con Papa y el de Prediger con Zapata, los ganaron en todos los casos los jugadores de Colón. Allí empezó a vislumbrarse lo que luego ocurriría, porque más allá de pensar en el rival, el “Turco” tuvo un plan alternativo de “exterminio”:
Colocó a Tito Ramírez volcado por el costado izquierdo (allí por donde juega Cubero) y en ese sector encontró Colón las ventajas para aprovechar y definir el partido (dos goles de Tito en el primer tiempo entrando por ese costado y a espaldas de Cubero).
La única duda del “Turco” —y del equipo— se produjo en el arranque del segundo tiempo. Con la entrada de Nanni y el adelantamiento de Papa, Vélez —lógica y naturalmente— lo metió en un arco a Colón. Allí empezó a crecer la figura de Garcé (ya Candia venía jugando muy bien y Aguilar entró casi en un mismo nivel de buen rendimiento que había tenido Goux en el primer tiempo), pero hubo un momento en el que Mohamed no supo qué tenía que hacer. Amagó meter línea de cuatro (Falcón al fondo y Acosta por derecha) y se arrepintió enseguida; amagó cambiar de lado a los marcadores (Candia a la izquierda y Aguilar a la derecha), pero también se arrepintió. Entonces, definió seguir con el mismo esquema y no se resignó jamás a atacarlo a Vélez (jugó con un enganche y dos delanteros hasta el final del partido).
¿Qué consiguió?, gracias al muy buen rendimiento defensivo (de la línea de tres y de los del medio también), evitó que Vélez descontara y se agrandase, y aprovechó para contragolpearlo. De esta forma, jugando de contragolpe, pudo marcar más goles, siguió siendo más que Vélez y ganó con una autoridad, merecimientos y legitimidad indiscutibles el partido.
Si Colón metía cuatro, cinco o seis goles, iba a estar bien. Barovero se convirtió, hasta donde pudo, en sostén del 0-2. Entre algunas imperfecciones para definir o para elegir el mejor destinatario en los contragolpes, por parte de Colón, y algunas atajadas del arquero de Vélez, el partido se mantuvo casi hasta el final con ese resultado, que ya Colón había logrado, basado en la solidez e inteligencia, en el primer tiempo. Y el estallido se produjo en el propio final, cuando Lucas Acosta aprovechó uno de los tantos contragolpes de gol que armó Colón, para definir en gran forma, entrando por derecha, redondeando así una actuación formidable.
Puro mérito sabalero
No faltarán quienes digan que Colón se aprovechó de un Vélez débil, sin argumentos de juego y escasamente profundo a la hora de atacar. Cuando un equipo golea a otro se pueden tomar dos caminos. O se reflejan y realzan las virtudes del que goleó, o se hace hincapié en los defectos del que fue goleado. Siempre, en toda goleada, hay algo de los dos: del que golea y del que la sufre. En este caso, los méritos de Colón son relevantes. Desde el planteo del técnico, la elección de los intérpretes y la concreción en la cancha durante los 90 minutos.
¿Acaso no se dudaba de un mediocampo con mucha “pibada”?, ¿acaso muchos no se preguntaban qué iba a pasar con el arquero, por más que el clamor popular apuntaba a la salida de Blázquez y a la inclusión de Pozo?, ¿acaso no se pensaba que jugar con línea de tres ante un equipo ofensivo como Vélez y por cómo venía jugando Colón en defensa, no era una invitación a “comerse” otra vez varios goles?
Colón jugó un partido bárbaro desde todo punto de vista, por eso, los méritos hay que apuntarlos a exaltar esas virtudes y no mirar tanto los defectos ajenos. Muy bien en defensa (tiene razón Mohamed: Garcé es media defensa), sólido, concentrado y convencido de lo que había que hacer en el medio, y con un Fuertes “más jugador que atacante” para acompañar a un Ramírez implacable ante el gol, arriba, fueron acabadas muestras de que Colón jugó un partido especial para demostrarse a sí mismo que puede.
FUENTE: EL LITORAL
Ese proyecto de inferiores que lanzó Colón hace un par de semanas ya está teniendo un perfil resultadista: el equipo jugó un gran partido, en el cual se destacaron tres que vienen desde abajo.
Colón supo pasar de aquella famosa frase de Mohamed (“los veo cómodos y relajados”, después de la derrota con Arsenal) y los silbidos de su propia gente (después del 1-2 con Independiente en el Cementerio) a construir una actuación soberbia, de enormes y hasta consagratorios rendimientos individuales (el claro y contundente 3-0 sobre Vélez de ayer en el Amalfitani).
Cuando se habían extinguido los 90 minutos del partido con Independiente y todos hablaban de la reprobación de la gente, del bajón del equipo, de la falta de triunfos como local, de la racha de siete partidos consecutivos sin ganar, surgía también una sensación muy clara: la de que el técnico era el principal responsable del momento y también que él tenía en sus manos la posibilidad de cambiar.
Y Mohamed lo hizo nomás. Porque al margen del gran partido de Candia, de la solvencia enorme de Garcé, de las dos juveniles revelaciones (Alfredo Ramírez y Lucas Acosta) y de los goles de Tito, hubo desde la concepción táctica y estratégica del entrenador un sostén casi decisivo para armar el gran partido que supo jugar Colón.
Es cierto que se puede diseñar, desde la teoría, el mejor de los planteos sin descuidar un solo detalle. Pero se necesitan buenos intérpretes que lo consoliden, lo lleven a la práctica con la mejor fidelidad posible y, además, que lo potencien con los rendimientos individuales que son los que llevan al éxito o condenan al fracaso a cualquier esquema.
Un partido muy bien pensado
En este rubro, el Turco Mohamed jugó “su propio partido” y demostró, con hechos, todo lo que le había expresado con palabras a los jugadores y a la dirigencia durante una semana en cierta forma convulsionada por las dos derrotas consecutivas que acarreaba el equipo:
* 1) No dudó en meter mano y cambiar más de medio equipo: seis variantes de Independiente a Vélez.
* 2) Volvió a sus propias fuentes: hizo un 3-5-2, su esquema preferido, y se la jugó con un enganche neto para ganarle las espaldas a los volantes rivales, sabiendo que Vélez se iba a venir con casi todos en búsqueda del arco propio.
* 3) Pensó más y mejor el partido que Tocalli: no dejó nada librado al azar y sorprendió con la posición de algunos jugadores que luego fueron clave para la victoria.
Mohamed armó un partido de “parejitas” en el mediocampo: Oyola con Gastón Díaz, Alfredo Ramírez con Cabrera, Prediger con Zapata y Falcón con Papa. A esos duelos individuales, en algunos casos muy marcados como el de Falcón con Papa y el de Prediger con Zapata, los ganaron en todos los casos los jugadores de Colón. Allí empezó a vislumbrarse lo que luego ocurriría, porque más allá de pensar en el rival, el “Turco” tuvo un plan alternativo de “exterminio”:
Colocó a Tito Ramírez volcado por el costado izquierdo (allí por donde juega Cubero) y en ese sector encontró Colón las ventajas para aprovechar y definir el partido (dos goles de Tito en el primer tiempo entrando por ese costado y a espaldas de Cubero).
La única duda del “Turco” —y del equipo— se produjo en el arranque del segundo tiempo. Con la entrada de Nanni y el adelantamiento de Papa, Vélez —lógica y naturalmente— lo metió en un arco a Colón. Allí empezó a crecer la figura de Garcé (ya Candia venía jugando muy bien y Aguilar entró casi en un mismo nivel de buen rendimiento que había tenido Goux en el primer tiempo), pero hubo un momento en el que Mohamed no supo qué tenía que hacer. Amagó meter línea de cuatro (Falcón al fondo y Acosta por derecha) y se arrepintió enseguida; amagó cambiar de lado a los marcadores (Candia a la izquierda y Aguilar a la derecha), pero también se arrepintió. Entonces, definió seguir con el mismo esquema y no se resignó jamás a atacarlo a Vélez (jugó con un enganche y dos delanteros hasta el final del partido).
¿Qué consiguió?, gracias al muy buen rendimiento defensivo (de la línea de tres y de los del medio también), evitó que Vélez descontara y se agrandase, y aprovechó para contragolpearlo. De esta forma, jugando de contragolpe, pudo marcar más goles, siguió siendo más que Vélez y ganó con una autoridad, merecimientos y legitimidad indiscutibles el partido.
Si Colón metía cuatro, cinco o seis goles, iba a estar bien. Barovero se convirtió, hasta donde pudo, en sostén del 0-2. Entre algunas imperfecciones para definir o para elegir el mejor destinatario en los contragolpes, por parte de Colón, y algunas atajadas del arquero de Vélez, el partido se mantuvo casi hasta el final con ese resultado, que ya Colón había logrado, basado en la solidez e inteligencia, en el primer tiempo. Y el estallido se produjo en el propio final, cuando Lucas Acosta aprovechó uno de los tantos contragolpes de gol que armó Colón, para definir en gran forma, entrando por derecha, redondeando así una actuación formidable.
Puro mérito sabalero
No faltarán quienes digan que Colón se aprovechó de un Vélez débil, sin argumentos de juego y escasamente profundo a la hora de atacar. Cuando un equipo golea a otro se pueden tomar dos caminos. O se reflejan y realzan las virtudes del que goleó, o se hace hincapié en los defectos del que fue goleado. Siempre, en toda goleada, hay algo de los dos: del que golea y del que la sufre. En este caso, los méritos de Colón son relevantes. Desde el planteo del técnico, la elección de los intérpretes y la concreción en la cancha durante los 90 minutos.
¿Acaso no se dudaba de un mediocampo con mucha “pibada”?, ¿acaso muchos no se preguntaban qué iba a pasar con el arquero, por más que el clamor popular apuntaba a la salida de Blázquez y a la inclusión de Pozo?, ¿acaso no se pensaba que jugar con línea de tres ante un equipo ofensivo como Vélez y por cómo venía jugando Colón en defensa, no era una invitación a “comerse” otra vez varios goles?
Colón jugó un partido bárbaro desde todo punto de vista, por eso, los méritos hay que apuntarlos a exaltar esas virtudes y no mirar tanto los defectos ajenos. Muy bien en defensa (tiene razón Mohamed: Garcé es media defensa), sólido, concentrado y convencido de lo que había que hacer en el medio, y con un Fuertes “más jugador que atacante” para acompañar a un Ramírez implacable ante el gol, arriba, fueron acabadas muestras de que Colón jugó un partido especial para demostrarse a sí mismo que puede.
FUENTE: EL LITORAL
19/10/08
Reflexion del Equipo Tecnico
Colón vuelve a lo que es, un equipo que hace mucho que no puede agarrar, ni siquiera
en la mitad de la tabla, regularidad. Colón ya no juega a nada, como Bauza, tuvo una racha, y despues otra. Una buena y una mala. Lo mismo le pasa a Mohamed, cuando ya lejos le queda
al equipo el 2-1 sobre San Martin, o el luchado 1-0 a Racing. El Turco le tiene que dar un rapido cambio a esto, porque el timon vuelce a estar roto, y el es el unico que lo puede enderezar. La
prueba de fuego sera el juego que pondrá en Liniers, cuando enfrente a Vélez. Esperamos ansioso
la nota de Martin Rubino.
Gentilmente,
Camilo y su Equipo Tecnico.
en la mitad de la tabla, regularidad. Colón ya no juega a nada, como Bauza, tuvo una racha, y despues otra. Una buena y una mala. Lo mismo le pasa a Mohamed, cuando ya lejos le queda
al equipo el 2-1 sobre San Martin, o el luchado 1-0 a Racing. El Turco le tiene que dar un rapido cambio a esto, porque el timon vuelce a estar roto, y el es el unico que lo puede enderezar. La
prueba de fuego sera el juego que pondrá en Liniers, cuando enfrente a Vélez. Esperamos ansioso
la nota de Martin Rubino.
Gentilmente,
Camilo y su Equipo Tecnico.
COLON 1 - 2 INDEPENDIENTE
Colón está perdido como "Turco" en la neblina Los jugadores se fueron insultados en la peor despedida para una formación de Mohamed en Santa Fe. El técnico dijo que no encuentra el equipo. Ahora, el sábado que viene, va a Liniers a las 16.10 contra Vélez Sarsfield.
Por Darío Pignata - dpignata@ellitoral.com
Sin término medio. Sin grises. Colón pasó de aquél arranque que ilusionaba, empatando con el campeón y ganando dos partidos seguidos fuera de Santa Fe, a esta pobreza franciscana que parece no tener fin con siete fechas sin ganar, apenas cuatro puntitos de 21 y la preocupante falta de presencia como local. Es cierto que puede faltar suerte, como en ese frentazo de “Tito” que hizo estallar el caño con el arquero vencido, rebotó para adentro y fue a parar a manos de Assman. Es cierto que, hoy por hoy, al “Chino” Garcé y “Pirulo” Rivarola se los extraña más que al “1 a 1” de Menem. Pero también es real que cuando arranca una temporada se debe darle forma a un plantel que tenga la capacidad de recambio para poder capear tormentas y adversidades. De eso se trata cuando se le paga el sueldo a casi treinta profesionales.
Hoy la sensación es que Colón “quemó” a determinados titulares y también le puso fecha de vencimiento a los llamados “primeros suplentes”.
Sólo así puede entenderse que en un momento complicado, el entrenador lleve al banco a chicos de las inferiores como Alfredo Ramírez y Facundo Sánchez, además de hacer concentrar a “Cocó” Ledesma. Y que jugadores como Falcón y Romero directamente ni aparezcan por el hotel. No está mal la posibilidad para los chicos, siempre y cuando sea sostenida en el tiempo. Porque de esta historia que habla de poner pibes, quemarlos y sacarlos está cansado el fútbol de Santa Fe en más de 200 años entre los dos clubes.
Ubiquemos la prioridad del análisis: si Colón sacó 4 puntos de 21 y hace siete fechas que no gana el último problema son los pibes. Eso está claro, pero hay algunas cosas que no cierran. “Con Alfredo Ramírez nos equivocamos”, dijo Mohamed esta semana cuando sorprendió a propios y extraños citándolo para que concentre. ¿Por qué puede darse semejante pifia, tan o más grande como la distancia que separa a Colón en Primera de El Porvenir en la “C”? Y lo que más sorprende es que se gener
e en el contexto de un club que ahora muestra orgulloso los cargos: secretario deportivo, detector de talentos, director ejecutivo. En teoría, puestos y cargos que Colón no tenía y que supuestamente están rentados para achicar el margen de error.
Estar abajo en el marcador en Santa Fe y pelear contra la impaciencia del entorno fue demasiado para el chico Ramírez. Pero también fue demasiado para Crosa, que jugó en Boca y Racing. Para Goux, Chitzoff, Nico Torres, etc. Lo que no se pregunta es ¿hasta qué punto sirve para los jugadores de abajo entrar en un momento complicado del equipo “de a minutos”? Es por eso que uno cruza los dedos para que Colón toque tierra en este tobogán. Para que los resultados que faltan vuelvan y le generen a Mohamed la posibilidad de insertarlos con más fundamentos en el primer equipo.
El técnico admitió que no puede encontrar el equipo, que prueba todo lo que puede, que trabaja el doble y que las lesiones más suspensiones no le dan respiro. Pero si Colón desplazó a los originales titulares y también ya “gastó” las vidas de los primeros suplentes de un plantel profesional para que aparezcan los pibes, la realidad se desdobla:
1) El nivel individual de algunos futbolistas es insostenible e indefendible por más buen “feeling” que tenga el entrenador con el plantel, algo de lo que por primera vez en años nadie duda y está fuera de discusión en Colón.
2) La elección de algunos refuerzos, cuando ya se consumió el 25 por ciento de la temporada, empieza a generar más dudas que certezas en cuanto a las soluciones que se buscaron en el mercado y de las cuales Mohamed es responsable de la mano con los dirigentes.
Como suele ocurrir cuando sobran mieles en el paladar y rosas en la alfombra, nunca el motivo es uno solo. Ahora, en tiempo de gusto amargo y espinas, tampoco.
Colón no juega a nada
El interminable Esteban Oscar Fuertes, otra vez lo más rescatable del equipo, referente histórico y único jugador aplaudido en la tarde de ayer, dejó una sensación: “Los delanteros quedamos lejos de los volantes”. Y lo que es peor es algo que Fuertes no dijo porque no es su zona de referencia: “Los defensores también quedaron lejos de los volantes”. Colón es un equipo innecesariamente “largo” en el campo. El espacio largo para defender lo hace vulnerable y el espacio largo para atacar lo hace insoportablemente previsible.
Primera teoría: “Mohamed cambia mucho a cada rato, de nombres y de esquema”. Es cierto. Como también es cierto que con el nivel que tienen algunos jugadores de Colón, cualquier esquema o dibujo táctico les daría lo mismo. Da igual el 3-5-2 (el preferido del “Turco”), 4-4-2 o el desesperado 3-4-3 con el que terminó jugando para empatar.
Segunda teoría: “Pasa todo por los jugadores, que no tienen la actitud necesaria”. El tema de poner, correr y esas cosas es todo un tema. Porque los jugadores dicen que eso sobra. Pero es evidente que no está alcanzando para ganar o para salir de esta depresión de resultados.
En cuanto a las responsabilidades hay que ser coherentes con una línea de pensamiento. Si cuando Colón agarró una seguidilla positiva fue por mérito de los jugadores y Mohamed, hoy en contramano es lo mismo. No es que se ganaba gracias a uno y ahora se pierde por culpa de otros. Es el mismo barco, con el mismo capitán y los mismos marineros. Lo que cambiaron son las aguas de Colón: salió tranqui de Puerto de Palos, hoy está en alta mar con tormenta y necesita urgente gritar tierra. No para descubrir nada, sino para saber que tocar tierra marcará el final de la caída en este insoportable tobogán.
Sin referencia de nada
Hoy, sacando las ganas del “Bichi” Fuertes que erizan la piel de cualquiera a esta altura, uno no tiene referencia de nada con este Colón de Mohamed. No es amarrete para esperar a la defensiva, pero tampoco presiona para ser agresivo. La desesperación —no gana de local y encima arranca perdiendo— lo lleva virginalmente para adelante. Pero con cuestiones más hormonales y cardíacas que futbolísticas.
Hoy, entre los irreemplazables lesionados (Garcé y Rivarola), los titulares desplazados (Aguilar), algunos recambios ni siquiera concentrados (Falcón, Romero) y los pibes en bandada que volaron al banco contra Independiente, Colón no ofrece referencia de nada.

No se puede ignorar que el “Turco” Mohamed es uno de los personajes más simpáticos del fútbol argentino. Lo era de jugador, con calzas colorinchas, pelo largo y vinchas. Lo es de técnico, con tijera italiana, lentes oscuros y habanos. Mohamed es uno de los protagonistas modernos más queridos por todo el ambiente del fútbol argentino: hinchadas rivales, jugadores, DT colegas, dirigentes (Julio Grondona lo adora), personalidades (Maradona lo ama), los árbitros y ni qué hablar del periodismo deportivo. En Colón su figura se agrandó hasta límites impensados cuando tomó el equipo “muerto” y lo resucitó hasta salvarlo de todo en esa última fecha contra Racing, justamente con Collado.
Nadie le va quitar al “Turco” lo que es del “Turco”, porque el hincha de Colón lo banca a muerte. Pero detrás del personaje, está el entrenador y al DT le comprenden las generales de la ley del fútbol argentino. Ahí no es distinto... es igual a todos.
Está claro el nivel bajísimo de los futbolistas, sacando al inoxidable “Bichi” Fuertes. Pero no es que Colón sea un equipo confundido adentro con un técnico que la tenga clara afuera. Hoy por hoy, con siete fechas sin ganar y sólo 4 puntos de los últimos 21, Mohamed aparece tan confundido como los jugadores de Colón.
La única diferencia es que el personaje que acompaña al entrenador le genera al “Turco” un plus de respaldo popular que varios jugadores ya no tienen. Es más, ni siquiera lo tuvieron otros técnicos en Santa Fe. Porque Bauza, Martino, Basile y Maturana, por nombrar a los pesos más pesados de estos años, no zafaron del insulto tribunero y los silbidos en los tiempos de crisis por falta de resultados.
Mohamed está, por mérito propio, vacunado contra todo eso en Colón. Quiera Dios, entonces, que el “Turco” genere los anticuerpos necesarios para levantar las defensas. Y para encontrar la defensa.
Por Darío Pignata - dpignata@ellitoral.com
Sin término medio. Sin grises. Colón pasó de aquél arranque que ilusionaba, empatando con el campeón y ganando dos partidos seguidos fuera de Santa Fe, a esta pobreza franciscana que parece no tener fin con siete fechas sin ganar, apenas cuatro puntitos de 21 y la preocupante falta de presencia como local. Es cierto que puede faltar suerte, como en ese frentazo de “Tito” que hizo estallar el caño con el arquero vencido, rebotó para adentro y fue a parar a manos de Assman. Es cierto que, hoy por hoy, al “Chino” Garcé y “Pirulo” Rivarola se los extraña más que al “1 a 1” de Menem. Pero también es real que cuando arranca una temporada se debe darle forma a un plantel que tenga la capacidad de recambio para poder capear tormentas y adversidades. De eso se trata cuando se le paga el sueldo a casi treinta profesionales.
Hoy la sensación es que Colón “quemó” a determinados titulares y también le puso fecha de vencimiento a los llamados “primeros suplentes”.
Sólo así puede entenderse que en un momento complicado, el entrenador lleve al banco a chicos de las inferiores como Alfredo Ramírez y Facundo Sánchez, además de hacer concentrar a “Cocó” Ledesma. Y que jugadores como Falcón y Romero directamente ni aparezcan por el hotel. No está mal la posibilidad para los chicos, siempre y cuando sea sostenida en el tiempo. Porque de esta historia que habla de poner pibes, quemarlos y sacarlos está cansado el fútbol de Santa Fe en más de 200 años entre los dos clubes.
Ubiquemos la prioridad del análisis: si Colón sacó 4 puntos de 21 y hace siete fechas que no gana el último problema son los pibes. Eso está claro, pero hay algunas cosas que no cierran. “Con Alfredo Ramírez nos equivocamos”, dijo Mohamed esta semana cuando sorprendió a propios y extraños citándolo para que concentre. ¿Por qué puede darse semejante pifia, tan o más grande como la distancia que separa a Colón en Primera de El Porvenir en la “C”? Y lo que más sorprende es que se gener
Estar abajo en el marcador en Santa Fe y pelear contra la impaciencia del entorno fue demasiado para el chico Ramírez. Pero también fue demasiado para Crosa, que jugó en Boca y Racing. Para Goux, Chitzoff, Nico Torres, etc. Lo que no se pregunta es ¿hasta qué punto sirve para los jugadores de abajo entrar en un momento complicado del equipo “de a minutos”? Es por eso que uno cruza los dedos para que Colón toque tierra en este tobogán. Para que los resultados que faltan vuelvan y le generen a Mohamed la posibilidad de insertarlos con más fundamentos en el primer equipo.
El técnico admitió que no puede encontrar el equipo, que prueba todo lo que puede, que trabaja el doble y que las lesiones más suspensiones no le dan respiro. Pero si Colón desplazó a los originales titulares y también ya “gastó” las vidas de los primeros suplentes de un plantel profesional para que aparezcan los pibes, la realidad se desdobla:
1) El nivel individual de algunos futbolistas es insostenible e indefendible por más buen “feeling” que tenga el entrenador con el plantel, algo de lo que por primera vez en años nadie duda y está fuera de discusión en Colón.
2) La elección de algunos refuerzos, cuando ya se consumió el 25 por ciento de la temporada, empieza a generar más dudas que certezas en cuanto a las soluciones que se buscaron en el mercado y de las cuales Mohamed es responsable de la mano con los dirigentes.
Como suele ocurrir cuando sobran mieles en el paladar y rosas en la alfombra, nunca el motivo es uno solo. Ahora, en tiempo de gusto amargo y espinas, tampoco.
Colón no juega a nada
El interminable Esteban Oscar Fuertes, otra vez lo más rescatable del equipo, referente histórico y único jugador aplaudido en la tarde de ayer, dejó una sensación: “Los delanteros quedamos lejos de los volantes”. Y lo que es peor es algo que Fuertes no dijo porque no es su zona de referencia: “Los defensores también quedaron lejos de los volantes”. Colón es un equipo innecesariamente “largo” en el campo. El espacio largo para defender lo hace vulnerable y el espacio largo para atacar lo hace insoportablemente previsible.
Primera teoría: “Mohamed cambia mucho a cada rato, de nombres y de esquema”. Es cierto. Como también es cierto que con el nivel que tienen algunos jugadores de Colón, cualquier esquema o dibujo táctico les daría lo mismo. Da igual el 3-5-2 (el preferido del “Turco”), 4-4-2 o el desesperado 3-4-3 con el que terminó jugando para empatar.
Segunda teoría: “Pasa todo por los jugadores, que no tienen la actitud necesaria”. El tema de poner, correr y esas cosas es todo un tema. Porque los jugadores dicen que eso sobra. Pero es evidente que no está alcanzando para ganar o para salir de esta depresión de resultados.
En cuanto a las responsabilidades hay que ser coherentes con una línea de pensamiento. Si cuando Colón agarró una seguidilla positiva fue por mérito de los jugadores y Mohamed, hoy en contramano es lo mismo. No es que se ganaba gracias a uno y ahora se pierde por culpa de otros. Es el mismo barco, con el mismo capitán y los mismos marineros. Lo que cambiaron son las aguas de Colón: salió tranqui de Puerto de Palos, hoy está en alta mar con tormenta y necesita urgente gritar tierra. No para descubrir nada, sino para saber que tocar tierra marcará el final de la caída en este insoportable tobogán.
Sin referencia de nada
Hoy, sacando las ganas del “Bichi” Fuertes que erizan la piel de cualquiera a esta altura, uno no tiene referencia de nada con este Colón de Mohamed. No es amarrete para esperar a la defensiva, pero tampoco presiona para ser agresivo. La desesperación —no gana de local y encima arranca perdiendo— lo lleva virginalmente para adelante. Pero con cuestiones más hormonales y cardíacas que futbolísticas.
Hoy, entre los irreemplazables lesionados (Garcé y Rivarola), los titulares desplazados (Aguilar), algunos recambios ni siquiera concentrados (Falcón, Romero) y los pibes en bandada que volaron al banco contra Independiente, Colón no ofrece referencia de nada.
No se puede ignorar que el “Turco” Mohamed es uno de los personajes más simpáticos del fútbol argentino. Lo era de jugador, con calzas colorinchas, pelo largo y vinchas. Lo es de técnico, con tijera italiana, lentes oscuros y habanos. Mohamed es uno de los protagonistas modernos más queridos por todo el ambiente del fútbol argentino: hinchadas rivales, jugadores, DT colegas, dirigentes (Julio Grondona lo adora), personalidades (Maradona lo ama), los árbitros y ni qué hablar del periodismo deportivo. En Colón su figura se agrandó hasta límites impensados cuando tomó el equipo “muerto” y lo resucitó hasta salvarlo de todo en esa última fecha contra Racing, justamente con Collado.
Nadie le va quitar al “Turco” lo que es del “Turco”, porque el hincha de Colón lo banca a muerte. Pero detrás del personaje, está el entrenador y al DT le comprenden las generales de la ley del fútbol argentino. Ahí no es distinto... es igual a todos.
Está claro el nivel bajísimo de los futbolistas, sacando al inoxidable “Bichi” Fuertes. Pero no es que Colón sea un equipo confundido adentro con un técnico que la tenga clara afuera. Hoy por hoy, con siete fechas sin ganar y sólo 4 puntos de los últimos 21, Mohamed aparece tan confundido como los jugadores de Colón.
La única diferencia es que el personaje que acompaña al entrenador le genera al “Turco” un plus de respaldo popular que varios jugadores ya no tienen. Es más, ni siquiera lo tuvieron otros técnicos en Santa Fe. Porque Bauza, Martino, Basile y Maturana, por nombrar a los pesos más pesados de estos años, no zafaron del insulto tribunero y los silbidos en los tiempos de crisis por falta de resultados.
Mohamed está, por mérito propio, vacunado contra todo eso en Colón. Quiera Dios, entonces, que el “Turco” genere los anticuerpos necesarios para levantar las defensas. Y para encontrar la defensa.
15/10/08
Primeros Bocetos de la formación con Independiente
El sistema de juego sería un 4-4-2. Chitzoff y Ramírez estarían de arranque, Candia marcaría el lateral izquierdo y Garnier y Torres ocuparían los carriles. Lerche estuvo en la práctica. Dirigirá Collado.
Antonio Mohamed, director técnico de Colón, evaluará de aquí al sábado cuáles serán los once futbolistas que saltarán al Cementerio de los Elefantes, desde las 16.10, para recibir a Independiente de Avellaneda. Hay algunas novedades con respecto del
último elenco titular que cayó en Sarandí frente a Arsenal, de todos modos no existe aún una confirmación por parte del entrenador debido a que entre hoy y mañana definirá cuáles serán los integrantes de la plantilla inicial sabalera.
El primer entrenamiento semanal de fútbol arrojó algunas presunciones en cuanto al armado del equipo titular de Colón. El “Turco” Mohamed dispuso ayer 50 minutos con pelota para tratar de tener una aproximación de los once que jugarán el sábado en el estadio de barrio Centenario. La primera formación que se pasó en limpio en el comienzo de las prácticas previas al juego con el “Rojo” incluyó a Sebastián Blázquez; Diego Chitzoff, Diego Crosa, Marcelo Goux y Salustiano Candia; Pablo Garnier, Sebastián Prediger, Sebastián Sciorilli y Matías Oyola —no jugará por una cláusula—; Rubén Ramírez y Esteban Fuertes. Estos futbolistas se ordenaron en base al sistema de juego 4-4-2.
En ese primer listado, Sciorilli reemplazó a Alejandro Capurro por una inflamación en la rodilla derecha que padece el volante central, pero igualmente el “22” sabalero integrará el equipo titular de Colón. Inclusive, al mediocampista rojinegro se le realizó una resonancia magnética para determinar el alcance de la dolencia, pero afortunadamente para los intereses del cuerpo técnico Capurro no padece ninguna lesión de fondo, con lo cual estará sin problemas ante el elenco de Miguel Ángel Santoro.
Sin embargo, el resto de las variantes que aplicó Mohamed con relación al partido anterior frente a Arsenal fueron las siguientes: Chitzoff por Aguilar en defensa; Garnier en lugar de Romero y Prediger por Torres, en la mitad de la cancha; y Ramírez en lugar de Lucas Valdemarín.
Estuvo el “pope”
Germán Lerche, presidente de Colón, se acercó al Sindicato Argentino de Televisión (SAT) para acompañar al plantel profesional sabalero en su segunda práctica semanal, antes del importante choque con Independiente.
El titular de la entidad rojinegra charló por algunos minutos con los integrantes del cuerpo técnico y varios jugadores del plantel mayor de Colón. Por otra parte, Lerche se prepara con todo para la presentación del renovado proyecto del fútbol amateur de la institución de barrio Centenario, que tendrá como novedad la inclusión de Rubén Rossi en el cargo de Director Ejecutivo. El encuentro será mañana, a las 19.30, en el predio deportivo a la vera de la autopista.
14/10/08
Lerche: ''Yo no quiero ser un presidente más en Colón''
El feriado del lunes no fue tan feriado para el presidente de Colón. Más allá de algunas funciones vinculadas con la presidencia, de innumerables llamados recibidos y de un paso por el club para ver los partidos de inferiores, Germán Lerche culminó el día con un extenso diálogo con El Litoral hablando de varios temas, sobre todo de las declaraciones de Mohamed, hoy un tanto lejanas en el tiempo, que desataron comentarios en la ciudad.
—Después de lo que pasó el día de Arsenal, ¿qué sacás en limpio?, ¿compartís y respaldás lo que dijo Mohamed?
—No pasa por compartir o no. Lo que dijo Mohamed es lo que pasó adentro de la cancha. Lo aconsejable es no hablar en medio de la calentura. A mí me pasó y me terminé arrepintiendo.
—¿Buscó un sacudón?, ¿lo entendés así?
—Todos buscamos un sacudón... Yo hablé con los jugadores y estaría preocupado si no los vería preocupados a ellos. Y te puedo asegurar que están preocupados y ansiosos por salir de esta situación de mal juego, que va más allá de los resultados, porque estaría dentro de la lógica haber perdido dos partidos seguidos de visitante.
—Lo que pasa, Germán, es que la imagen fue muy deshilachada...
—Es cierto... Lo mejor en cuanto a imagen fue lo de Central, en cuanto a entrega. Pero el plantel sabe que hay que volver a las fuentes.
—Vos te quedaste en Buenos Aires después del partido con Arsenal. Cuando leíste o escuchaste las declaraciones del Turco y sentiste la palabra “comodidad”. ¿Te motivó a juntarte urgentemente con los jugadores para ver qué pasaba?
—En Colón, los planteles están bien y lo que le reclamo a los jugadores es que tienen que pasar a la historia. Y a la historia se pasa con convicción, sin “amesetarnos” . Eso fue lo que dijo el Turco. Después, perder un partido es algo que puede pasarle a cualquier equipo. Pero lo que no puede perderse como perspectiva es pasar a la historia del club. Y este concepto no es sólo para el plantel, también lo planteo a nivel directriz.
—No hay en apariencia ninguna cuestión en conflicto... No te pasa lo de Central y estas fuertes declaraciones de Usandizaga. ¿Qué puede hacer un dirigente?, ¿ser vehemente o poner paño frío?
—Mi estilo es hablar y pegar sacudones. Mi estilo es generar compromisos y objetivos compartidos. Todos debemos saber, el técnico, los jugadores y nosotros, los dirigentes, que de nuestro compromiso depende la alegría de mucha gente.
—¿Te molesta que pueda pasarle a Mohamed lo que le ocurrió a Falcioni y a Astrada?
—No, de ninguna manera. Veo un cl
—¿Qué es lo que está primero en la cadena de prioridades: el fútbol profesional, el fútbol amateur, lo económico?
—La institución es un todo. Vamos a estar en los 50 puntos como mínimo que nos planteamos y mi ambición personal es meterme de lleno en la revolución del fútbol amateur. Estoy convencido de que el futuro del club pasa por el desarrollo de las inferiores. No es una cuestión antojadiza ni de capricho, sino el resultado del análisis del contexto institucional y del fútbol mundial. Voy a ponerme al frente, personalmente, de ese proyecto, sin descuidar todo lo demás.
—Uno observa que hay mucho dinero puesto en el predio. ¿Existe una asignación de recursos importante para el fútbol amateur?
—Partí de la base que hemos multiplicado por ocho la cantidad de semillas, por ejemplo, porque en el predio tenemos esa cantidad de canchas. Y la cuota social no es suficiente, incluso ahora con el aumento. Por eso, estamos generando un mecanismo de recaudación que no tiene que ver ni con gerenciamiento ni con fideicomiso, sino con pegarle un sacudón a los socios colonistas que quieren apoyar más allá de la cuota-cancha. Colón es mucho más grande que dos partidos de local por mes. Insisto en que vamos a tener uno de los mejores predios del fútbol argentino y hay dirigentes que están metidos todo el día allí, como Marcelo Maglianessi, Racca y mi presencia, que es permanente. Quiero que los colonistas me apoyen y también me critiquen, si es necesario, pero con una crítica constructiva.
—¿Te cierran los números desde lo económico en un momento complicado y de sacudón globalizado de la economía mundial?
—Los clubes, en la Argentina, vamos a sufrir este sacudón. Me parece que el mercado de pases se va a ver disminuido y, como en nuestro caso, lo vamos a sufrir con algunos créditos que tenemos para el futuro. Por ejemplo, Colón no pudo cobrar todavía la operación de Blanco. Lo hablamos con Grondona e iniciaremos las acciones correspondientes, vía Fifa. Los griegos tienen que completar, con un aval bancario, el compromiso de pago estipulado en el contrato.
—¿Te arrepentís de no haber vendido a Ramírez cuando terminó la última temporada?
—No, porque fue una decisión política y deportiva. Lo único que vendimos fue a Gandín y ahora arreglaremos con Rafaela para no tener problemas con un club amigo. Tuvimos ofertas por Ramírez y por Garcé. Pero la idea fue mantener el equipo y potenciar a esos y a otros jugadores para que Colón pueda vender con la plusvalía que venden otros. ¿Por qué Colón va a vender por 2.500.000 dólares si después otros lo van a vender por 5? Pero si tenemos una merma de recursos es por lo del AEK por Blanco y por el fuerte perjuicio que nos ocasionó Bravo.
—¿Cómo está ese tema?
—Presentaremos una demanda en el orden de los 2.000.000 de dólares contra Bravo y contra Pumas de México. Tengo la esperanza de que Colón será resarcido más allá de lo que le corresponde por derechos de formación. Puede pasar un período largo, por eso digo que la decisión de Bravo le ha provocado un daño enorme a Colón en materia económica.
—¿Y el concurso?
—La carga económica es muy pesada y Colón no está atravesando una buena situación económica. Estamos al día, cumpliendo las obligaciones y sin aumentar la deuda. Pero además, estamos haciendo inversiones en forma permanente y eso implica un gasto.
—¿Estás bien con la oposición?
—Si nos pusieran obstáculos con el resultado de las elecciones, sería poco entendible. Hay que dar vuelta una página en Colón, respetar a las autoridades y darse cuenta de que no le hace bien la división política. A Colón le hace bien tener una dirigencia sólida como la que hoy tenemos. Yo tengo el sueño de transformar definitivamente a este club y me iría con mucha ingratitud a mi casa si con todo el esfuerzo que estoy haciendo, no lo consigo.
—¿Seguís con la idea de la Fundación para el fútbol amateur?
—Esa es la idea. Tengo algunos nombres pero no quiero adelantar nada hasta que los confirme. Será innovador y tendrá como único objetivo social el apoyo al fútbol amateur. Buscaré ex dirigentes, empresarios y socios importantes del club.
—¿Qué más le pedís al socio, más allá del pago de la cuota?
—Hoy estábamos los dirigentes, Rubén Rossi, Verdirame y el cuerpo técnico, con Mohamed a la cabeza, viendo los partidos de inferiores que jugó Colón. Eso me puso muy contento, pero miré para atrás y vi que faltaban socios acompañando. No es una crítica. Pero creo que los socios debemos ir cambiando una imagen que le hizo mal al club, que es la de creer que Colón empieza y termina con el pitazo del árbitro.
—Se habló de una participación activa de tu parte en la conducción de la AFA. ¿Hay algo de eso?
—No, nada. Yo tengo en la cabeza a Colón y mi demanda es diaria para gobernar el club. Yo no quiero ser un presidente más y al plantel le digo que no quiero que sea un plantel más. Todos debemos ponernos en la cabeza que Colón va más allá de un partido de fútbol. Por eso, yo vivo en Santa Fe y mi lugar en el mundo está acá y en Colón. Obviamente, Grondona me llama y soy uno de los dirigentes de consulta y de contacto que él tiene. Pero estoy empecinado en pasar a la historia de Colón y por eso no pienso en otra cosa que en hacer grande a este club.
LO FUTBOLISTICO
Tras el descanso del domingo, el plantel de Colón volvió ayer por la mañana a los entrenamientos en el predio del club. Después, Antonio Mohamed y el cuerpo técnico observaron en la cancha auxiliar los partidos de Inferiores ante Independiente (los locales salieron 0-3 en 4ª, 1-1 en 5ª y 2-0 en 6ª).
El Turco le presta mucha atención a las canteras y, como todo DT, anda a la pesca de algunos que puede promover a Primera.
FUENTES: EL LITORAL Y OLE
13/10/08
Arranca la semana, con Colón pensando en Independiente.
Sábado, 16.10, en el Brigadier López de barrio Centenario. La cita es para todo el pueblo colonista, que tendrá que tener nuevamente una masiva concurrencia para apoyar al plantel y darle así un corte a esta mala racha del primer equipo sabalero. Colón recibirá a Independiente y la necesidad de conseguir los tres puntos ya es demasiado notoria, puesto que el conjunto que dirige Antonio Mohamed lleva seis partidos sin ganar.
Los futbolistas profesionales de Colón volvieron hoy a sus habituales tareas semanales, en el predio deportivo que la institución posee a la vera de la autopista. En cuanto a la plantilla inicial que saldrá al Cementerio de los Elefantes este sábado venidero, el “Turco” Mohamed no podrá contar Germán Rivarola, quien sigue afectado por un desgarro, aunque “Pirulo” volvería en la siguiente fecha ante Vélez. Lo que hoy parece un hecho, y si su condición física se lo permite —viene de un desgarro en la zona intercostal—, es nuevamente la inclusión entre los titulares de Diego Chitzoff.
El lateral volante de Colón retornaría al elenco inicial para sumarse a la defensa. Las especulaciones previas al juego contra el conjunto de Miguel Ángel Santoro indican que Mohamed parará una última línea con cuatro integrantes; restará saber qué lateral cubrirá Chitzoff y si tendrá una doble función (sumarse al mediocampo).
Por otra parte, Martín Cardetti, con alta médico luego de una pequeña cirugía de rodilla, ocuparía un lugar entre los suplentes. Lo que también se definirá en los próximos días es si operan o no a Ariel Garcé de su lesión en la rodilla izquierda.
Aún faltan varios días para la presentación de Colón en la décima jornada del Torneo Apertura 2008 de Primera División. Con el correr de la semana se sabrá cuáles serán los once jugadores que arrancarán ante el “Rojo”. Por ejemplo, en la mitad de la cancha Alejandro Capurro es el único confirmado para el entrenador; mientras que arriba, Esteban Fuertes largará con la “20” y con la cinta de capitán, pero no se sabe quién será su acompañante. Recién el sábado se podrá evaluar si este parate le vino bien al conjunto sabalero, que va a salir a buscar el triunfo como objetivo de máxima para este juego.
El rival, sin secretos
Según publica hoy el matutino Clarín, la primera formación de Independiente para visitar el sábado a Colón sería con Assmann; Moreira, Gioda, Ledesma, Mareque; Ríos, Calello, Pusineri, Centurión; Montenegro y Núñez. En la fecha siguiente, cuando cumpla la suspensión, retornará a la titularidad el uruguayo Guillermo Rodríguez, en lugar de Ledesma.
Independiente empezará hoy en Villa Domínico la cuenta regresiva hacia otro debut en el club de Miguel Ángel Santoro. Y lo hará sin rebusques tácticos y con todo casi claro. El esquema a utilizar será un 4-4-2, que aplicaba “Pepé” y sólo puso en cancha Claudio Borghi en sus primeros partidos.
Además, al equipo de Borghi le faltaba sorpresa por afuera y parece que Santoro les dará vuelo a Ríos por la derecha y a Centurión por la izquierda. Por otra parte, la política del entrante técnico es “los del club son prioridad”. El DT, llegado el momento de decidir entre dos jugadores en las mismas condiciones, se inclinará por el que viene de inferiores.
NOTA DE EQUIPO TECNICO:
En la página de Tyc Sports, hay una división para todos los equipos de primera división donde contiene noticias actualizadas y videos del canal. Aparte, contiene un columnista, en el caso de Colón es Martín Rubino, nuestro equipo tecnico lo estvo leyrendo en recientes fechas y consideró que era un muy buen periodista y lo agreriamos en el blog. En esta fecha, su nota es la siguiente:
Como un
viajero que se despide sin siquiera haber llegado a los suburbios del nuevo pueblo, Colón ya ensaya su adiós a los sueños de pisar terreno internacional. Al igual que un pobre mochilero que vuelve a la fuerza a su lugar de pesadillas, nuevamente el Sabalero debe preocuparse de lleno por evitar la Promoción. Posiblemente, este cambio negativo de ruta sea consecuencia de que el equipo no se anima a dar el salto de calidad que pretende su entrenador y su gente. La derrota contra Arsenal se asemeja a un golpe letal que haría tambalear hasta al mismísimo Marcos Maidana. A pesar de que en la semana se rumoreó un cambio de esquema, el 3-5-2 volvió a escena y confirmó que su licencia caducó. Obviamente, por culpa de sus intérpretes: el increíble bajón de los zagueros y la falta de agresividad de los volantes son los culpables principales del reiterado fracaso. Esta vez, incluso Mohamed acompañó la onda roja de sus dirigidos y aportó algunos errores. Luego del fallido primer tiempo, el DT apostó por Acosta y Ramírez para armar un 3-3-3-1 en el descanso. Si bien sobrevino una tibia reacción, se sabía que el local era un contragolpeador nato y quizás lo mejor hubiera sido aplicar las variantes “paso a paso”. Dicho y hecho, el gol de Yacuzzi a los 15 minutos dejó en evidencia el error clásico de tiempos de urgencia. “Percibo pasividad, comodidad y falta de ambición”, reconoció el Turco, visiblemente desilusionado. Su diagnóstico debería invitar a una autocrítica y no producir una división entre el cuerpo técnico y los jugadores. San Lorenzo sacó una distancia abismal de 11 puntos, y Racing y Central ya se ubican a un sólo peldaño por debajo. El fantasma de la irregularidad, fiel compañero en este siglo que casi empuja a los santafesinos al descenso, toca el timbre y es necesario expulsarlo de la puerta con una muestra de convicción. ¿Llegará la esperada reacción? ¿Si lo hace, será a tiempo?
Los futbolistas profesionales de Colón volvieron hoy a sus habituales tareas semanales, en el predio deportivo que la institución posee a la vera de la autopista. En cuanto a la plantilla inicial que saldrá al Cementerio de los Elefantes este sábado venidero, el “Turco” Mohamed no podrá contar Germán Rivarola, quien sigue afectado por un desgarro, aunque “Pirulo” volvería en la siguiente fecha ante Vélez. Lo que hoy parece un hecho, y si su condición física se lo permite —viene de un desgarro en la zona intercostal—, es nuevamente la inclusión entre los titulares de Diego Chitzoff.
El lateral volante de Colón retornaría al elenco inicial para sumarse a la defensa. Las especulaciones previas al juego contra el conjunto de Miguel Ángel Santoro indican que Mohamed parará una última línea con cuatro integrantes; restará saber qué lateral cubrirá Chitzoff y si tendrá una doble función (sumarse al mediocampo).
Por otra parte, Martín Cardetti, con alta médico luego de una pequeña cirugía de rodilla, ocuparía un lugar entre los suplentes. Lo que también se definirá en los próximos días es si operan o no a Ariel Garcé de su lesión en la rodilla izquierda.
Aún faltan varios días para la presentación de Colón en la décima jornada del Torneo Apertura 2008 de Primera División. Con el correr de la semana se sabrá cuáles serán los once jugadores que arrancarán ante el “Rojo”. Por ejemplo, en la mitad de la cancha Alejandro Capurro es el único confirmado para el entrenador; mientras que arriba, Esteban Fuertes largará con la “20” y con la cinta de capitán, pero no se sabe quién será su acompañante. Recién el sábado se podrá evaluar si este parate le vino bien al conjunto sabalero, que va a salir a buscar el triunfo como objetivo de máxima para este juego.
El rival, sin secretos
Según publica hoy el matutino Clarín, la primera formación de Independiente para visitar el sábado a Colón sería con Assmann; Moreira, Gioda, Ledesma, Mareque; Ríos, Calello, Pusineri, Centurión; Montenegro y Núñez. En la fecha siguiente, cuando cumpla la suspensión, retornará a la titularidad el uruguayo Guillermo Rodríguez, en lugar de Ledesma.
Independiente empezará hoy en Villa Domínico la cuenta regresiva hacia otro debut en el club de Miguel Ángel Santoro. Y lo hará sin rebusques tácticos y con todo casi claro. El esquema a utilizar será un 4-4-2, que aplicaba “Pepé” y sólo puso en cancha Claudio Borghi en sus primeros partidos.
Además, al equipo de Borghi le faltaba sorpresa por afuera y parece que Santoro les dará vuelo a Ríos por la derecha y a Centurión por la izquierda. Por otra parte, la política del entrante técnico es “los del club son prioridad”. El DT, llegado el momento de decidir entre dos jugadores en las mismas condiciones, se inclinará por el que viene de inferiores.
NOTA DE EQUIPO TECNICO:
En la página de Tyc Sports, hay una división para todos los equipos de primera división donde contiene noticias actualizadas y videos del canal. Aparte, contiene un columnista, en el caso de Colón es Martín Rubino, nuestro equipo tecnico lo estvo leyrendo en recientes fechas y consideró que era un muy buen periodista y lo agreriamos en el blog. En esta fecha, su nota es la siguiente:
Como un
Probá también con:
Colon,
independiente,
rubino
8/10/08
Colón aprovecha el receso
Con este nuevo parate en el fútbol argentino, debido a la novena jornada de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Sudáfrica 2010, Colón se encontrará nuevamente ante la posibilidad de contar con varios días de entrenamientos sin tener que pensar en jugar el fin de semana, con lo cual se extiende el trabajo del cuerpo técnico en virtud de lo que pretende para que sus dirigidos realicen en el campo de juego.
Pero debería ser mejor aprovechado que el anterior. Por entonces, tras empatar con Newell’s Old Boys de Rosario en el estadio de barrio Centenario, el Colón del “Turco” Mohamed no volvió a conseguir los tres puntos y, peor aún, desnudó falencias defensivas que no estaban en los plantes. Es más, en aquella oportunidad se le había preguntado a los integrantes del plantel sabalero si les parecía bueno o malo que llegara el parate en un momento en el cual el conjunto rojinegro venía jugando bien. La respuesta fue unánime: “Es bueno porque así podremos recuperar varios jugadores que están lesionados”.
Sin embargo, el pensamiento no resultó tal. Por el contrario, Colón bajó mucho su rendimiento, sólo logró tres empates en cinco presentaciones y sufrió varias nuevas lesiones: Ariel Garcé, Martín Cardetti, Germán Rivarola y Diego Chitzoff, todos con problemas serios.
Igualmente, Colón necesita dejar atrás todos estos imponderables que le sucedieron. La meta sabalera hoy es reencontrarse con su buen juego, lo cual le permitirá tener más posibilidades de volver al triunfo. Si bien la temporada es larga, el equipo sigue jaqueado por el promedio del descenso y no debe salirse de ese objetivo.
Sin novedades
Ariel Garcé sigue en la etap
a de recuperación por su lesión en los ligamentos de la rodilla izquierda, lo cual ya lo marginó de varios partidos del presente Torneo Apertura y, según se especula, no podría volver hasta el próximo año.
En principio, se había dicho que el “Chino” iba a ser operado, pero todavía no está confirmada la intervención quirúrgica. El líbero estuvo en Capital Federal y realizó algunos ejercicios con el doctor Luis Seveso, el médico de River. La intención es fortalecer los músculos y evitar la operación, pero aún habrá que aguardar la evolución del ex defensor “millonario” para determinar si lo operan o no.
Enfermería
Además de Garcé, hay varios futbolistas de Colón que siguen en la “sala de espera”. Martín Cardetti se recupera de su rotura de menisco y recién estaría para jugar ante Vélez, por la undécima fecha. Lo mismo ocurre con Rivarola y Chitzoff, quienes sufrieron distintos desgarros y no alcanzarán a recuperarse para el venidero juego con Independiente en el estadio Brigadier López.
Por lo pronto, el cuerpo médico de Colón tratará de aprovechar al máximo estos días de receso para avanzar en cuanto a los jugadores lesionados.
Pero debería ser mejor aprovechado que el anterior. Por entonces, tras empatar con Newell’s Old Boys de Rosario en el estadio de barrio Centenario, el Colón del “Turco” Mohamed no volvió a conseguir los tres puntos y, peor aún, desnudó falencias defensivas que no estaban en los plantes. Es más, en aquella oportunidad se le había preguntado a los integrantes del plantel sabalero si les parecía bueno o malo que llegara el parate en un momento en el cual el conjunto rojinegro venía jugando bien. La respuesta fue unánime: “Es bueno porque así podremos recuperar varios jugadores que están lesionados”.
Sin embargo, el pensamiento no resultó tal. Por el contrario, Colón bajó mucho su rendimiento, sólo logró tres empates en cinco presentaciones y sufrió varias nuevas lesiones: Ariel Garcé, Martín Cardetti, Germán Rivarola y Diego Chitzoff, todos con problemas serios.
Igualmente, Colón necesita dejar atrás todos estos imponderables que le sucedieron. La meta sabalera hoy es reencontrarse con su buen juego, lo cual le permitirá tener más posibilidades de volver al triunfo. Si bien la temporada es larga, el equipo sigue jaqueado por el promedio del descenso y no debe salirse de ese objetivo.
Sin novedades
Ariel Garcé sigue en la etap
En principio, se había dicho que el “Chino” iba a ser operado, pero todavía no está confirmada la intervención quirúrgica. El líbero estuvo en Capital Federal y realizó algunos ejercicios con el doctor Luis Seveso, el médico de River. La intención es fortalecer los músculos y evitar la operación, pero aún habrá que aguardar la evolución del ex defensor “millonario” para determinar si lo operan o no.
Enfermería
Además de Garcé, hay varios futbolistas de Colón que siguen en la “sala de espera”. Martín Cardetti se recupera de su rotura de menisco y recién estaría para jugar ante Vélez, por la undécima fecha. Lo mismo ocurre con Rivarola y Chitzoff, quienes sufrieron distintos desgarros y no alcanzarán a recuperarse para el venidero juego con Independiente en el estadio Brigadier López.
Por lo pronto, el cuerpo médico de Colón tratará de aprovechar al máximo estos días de receso para avanzar en cuanto a los jugadores lesionados.
6/10/08
ARSENAL 3 - 2 COLON
Otra derrota de Colón, seis paridos que no gana, y una defensa que da pura inseguridad, son los atenuantes de este pésimo presente de Colón.
SALTOS AL VACÍO
Más allá del 2-3 con Arsenal, de los groseros errores defensivos que terminaron en goles del rival, de la emocionante entrega de Fuertes y del clarísimo penal que sólo Bassi no vio (en perjuicio de Colón), lo más sustancioso de la noche en Sarandí estuvo después del partido con las declaraciones de los protagonistas. El Turco Mohamed dijo que el equipo está "cómodo" y que advierte "pasividad" en los jugadores. Fuertes suscribió los dichos de su técnico y agregó una "perlita" de Bassi: "fíjense los últimos 19 partidos que Bassi dirigió a Arsenal y observen cómo salió; se darán cuenta de que nosotros no podíamos ganar este partido", dijo el goleador y figura sabalera. Ahora, paráte por eliminatorias y a esperar por el Independiente de "Pepé" Santoro (se fue Borghi), el 18 en el Centenario.
No sirve poner de excusa al árbitro. Se entienden la queja y el fastidio por el penal (clarísima mano de Espínola) que Bassi no vio. Más cuando se la hace en caliente y sin el necesario tiempo de reflexión. No sirve tapar Äechándole la culpa al árbitroÄ la mala actuación de Colón, sino desnudarla y esperar que en la aceptación de los defectos y carencias se pueda encontrar el rumbo que se ha perdido en los últimos partidos.
Por eso, las declaraciones de Mohamed, después del partido, suenan tan fuertes como drásticas. El "Turco" habla de "relajación", empleando términos que ya se le escucharon a otros entrenadores. ¿Qué diferencia hay entre lo que anoche dijo Mohamed como lo que en otros tiempos dijeron Bauza, Falcioni o Astrada? Ninguna. Palabras más, palabras menos, todos hablaron siempre de lo mismo, planteando sus dudas respecto del nivel de entrega de los jugadores (¿a qué se refieren los técnicos cuando dicen que "se falla en la actitud"?).Es grave el planteo de Mohamed, sobre todo porque la idea original fue la de armar un equipo que no fallase justamente en eso, en la actitud. Lo dijo claramente el "Turco" cuando armó el equipo (porque todos los que llegaron lo hicieron con su venia y aceptación): "Voy a traer futbolistas con un perfil "guerrero'; no sé si jugaremos lindo, pero seremos difíciles de vencer", señaló en reiteradas ocasiones el entrenador. ¿Y ahora?, ¿qué tienen para decir Mohamed y los jugadores? ¿Dónde está esa imagen de equipo duro que se quiso posicionar en el arranque de la temporada? ¿Y el nivel de los jugadores? ¿Qué hay del Capurro convertido en figura y goleador hace menos de dos meses atrás?Las respuestas son las que ÄojaláÄ se logren encontrar en la intimidad del grupo. Hay cuestiones individuales (parece mentira verlo a Aguilar en este bajísimo nivel, por ejemplo) y están también las colectivas, donde entran a tallar responsabilidades del entrenador.
¿Estará confundido Mohamed?
No hubo otro técnico que haya metido tanta mano dentro del equipo como el "Turco" Mohamed. Arrancando desde sus "logros reconocidos", cuando sacó del ostracismo a Chitzoff para hacerlo jugar de carrilero por derecha o por izquierda, en forma indistinta y hasta cambiándolo dentro de un mismo partido, y siguiendo por Rivarola, a quien lo reinventó de doble 5.
Estas decisiones Ävarias de ellas, arriesgadas, y en momentos críticos, como el final de la temporada anteriorÄ fueron valoradas y elogiadas. Se notó que Mohamed tenía un buen ojo y encontraba excelente respuesta en los jugadores para cambiar y mejorar. Así empezó esta temporada, dejando también en claro que se iban a tener que "hamacar" para ganarle a su equipo. Colón no lucía, no llenaba la vista, no era un equipo lujoso y lejos estaba de serlo; pero brindaba una imagen sólida, compacta y de una entrega irreprochable. Hoy, todo eso se desbarrancó; ya Mohamed no parece acertar con lo que intenta y, lo que es peor, el equipo ha perdido lo más sólido y contundente que parecía tener.
Cuando terminó el partido con Huracán, el "Turco" dijo: "Hay que volver a las fuentes". Uno allí pensó: 4-4-2, máxime sin Garcé en el equipo. Sin embargo, ese "volver a las fuentes" se convirtió en la ratificación de un esquema que, según el propio técnico lo dijo, es el que prefiere: 3-5-2. Está claro que, sin Garcé (el más rápido y tiempista que tiene en el plantel) y con un rendimiento individual tan bajo de Aguilar y Crosa, es imposible jugar con tres sin sufrir. Allí hay un aspecto en el que el "Turco" falló a la hora de armar el equipo para jugar con Arsenal. Y, después, la confusión con la cual jugó el mediocampo durante todo el primer tiempo. Porque, con 5 volantes, Colón no hizo nada bien: ni atacar, ni defender ni tener la pelota.
Tanta fue la confusión del mediocampo, que tuvo que pegar un grito el "Turco" cuando había transcurrido media hora del primer tiempo, más o menos, para que Oyola jugase decididamente como un wing izquierdo. Algo lógico y natural: teniendo dos delanteros como Fuertes y Valdemarín, que se mueven entre los dos vértices del área, el desborde por afuera y los centros tienen que llegar a través de los volantes. Lo hizo muy poco Romero y lo intentó Oyola en esa parte final de la etapa inicial, coincidiendo, su levantada, con el momento en el que Colón, a fuerza de jugadas de pelota detenida, lo incomodó un poco a Arsenal.
Pateando el tablero
Colón salió totalmente abierto y "regalado" a jugar el segundo tiempo. Regalado, porque con un "5" extrañamente perdido y con poca contención (Capurro), más dos volantes laterales como Romero y Oyola (que no se destacan precisamente por la marca), el equipo quedó abierto y dependiente de lo que pudiese hacer la extrema defensa. Y ese sector Äel defensivoÄ fue, por lejos, el peor del equipo ayer en Sarandí.
Pero había que arriesgar y, por eso, el "Turco" metió desde el arranque a Lucas Acosta y a Ramírez: un enganche y tres delanteros. Y el equipo empezó a atacar, desordenadamente, con muchos centros, con pocas ideas, pero al menos se vislumbró un cambio de actitud que no decayó a medida que llegaban las adversidades (los otros dos goles de Arsenal, la pésima labor defensiva y la equivocación de Bassi al no ver una clara mano de Espínola adentro del área).
Eso sí, en algún momento lo tuvo que poner a Prediger para que ayudara a Capurro, porque en el entretiempo lo había sacado a Falcón (no era el peor de los volantes). Y el equipo había quedado totalmente desprotegido y sin marca en ese sector, trasladándole más problemas a una defensa que era incapaz de resolver sólo uno.
¿Se pudo empatar el partido...? Sí, se pudo. Como también, convengamos, Arsenal tuvo chances que desperdició en forma increíble (una de ellas, debajo del arco) para aumentar las cifras. Pero la imagen de desorden, de manojo de voluntades sin demasiado criterio futbolístico, fue la que imperó en ese final abierto, emotivo y polémico por las decisiones de Bassi.
Autocrítica serena
Mohamed le dijo que sí a Colón en un momento complicadísimo; no necesitaba dirigir (ni por dinero ni por desesperación) y hasta podía darse el lujo de esperar, en este alborotado fútbol argentino, la posibilidad de dirigir a un equipo más desahogado. Asumió y, al segundo partido (contra Independiente, en la cancha de Racing), tenía al equipo en zona de descenso directo. Mostró sus dotes de técnico, se la "jugó", fue avezado, lo equilibró, le cambió la cara y lo salvó del descenso y la Promoción. Se ganó el cariño y el respeto de la gente.
Hoy está frente a una situación complicada. Con dos cuestiones a tener en cuenta: la primera, que hace varios meses que está en Santa Fe y fue el que armó el equipo; la segunda, que todavía cuenta con el reconocimiento de la gente y con resultados que, en cierta manera, lo siguen avalando, inclusive con aire para llegar a esos 24 ó 25 puntos que necesitaría en esta primera parte de la temporada.
Mohamed fue durísimo en sus declaraciones post partido y les tiró un misil por elevación a sus dirigidos. Con otro técnico, esto de señalar que hay "relajación" y que hay "comodidad" podría significar el principio del fin de la relación. No creo que sea el caso de Mohamed, porque me consta que hay una muy buena conexión con el plantel. Y uno supone que los jugadores deben ser tan autocríticos como el técnico Äy realistasÄ para asumir sus errores individuales y colectivos.
Colón sigue sin poder ganar en Sarandí
Van cinco partidos en el estadio Julio Humberto Grondona y en ninguno pudo ganar Colón, acumulando tres derrotas consecutivas en las últimas tres presentaciones.
El primer partido en esa cancha, luego de una victoria de Colón sobre Arsenal por 3 a 2 pero en cancha de Lanús, donde hacía las veces de local el equipo de Sarandí, fue el 25 de agosto de 2004, con Basile como técnico de Colón. Ese día, el equipo empató 0 a 0 y se recuerdan aquellas declaraciones del técnico rojinegro: "Muchos equipos juegan como el culo pero ganan; cuando encuentre el equipo, empezaremos a ganar".
El segundo partido fue el 11 de marzo de 2006, con Bauza de entrenador, y el resultado final fue 1 a 1. En Colón, ese día, atajó De Olivera.
El tercer partido en Sarandí se jugó el 21 de octubre del mismo año, con Falcioni de técnico, y ganó Arsenal 2 a 1. Uno de los goles lo hizo Valdemarín (para Arsenal), en tanto que en Colón fue expulsado Imhoff.
El otro cotejo tuvo lugar el 10 de agosto del año pasado y ganó Arsenal por 2 a 0, con Astrada como entrenador de Colón.
En consecuencia, sobre 15 puntos en disputa en Sarandí, Colón sólo recogió dos a través de los sendos empates de los primeros encuentros.
Hablando de rachas, el equipo de Mohamed acumula sólo 4 puntos en los últimos 18 que disputó, producto de cuatro empates y dos derrotas en los últimos seis partidos.
Arsenal 3 - Colón 2
Cancha: Arsenal.
Árbitro: Gustavo Bassi.
Arsenal: Cuenca; Espínola, Brau, Mosquera y Cristian Díaz; Carrera, Casteglione, Carabajal y Yacuzzi; Jara y Leguizamón. A.S.: Campestrini. Estuvieron en el banco: Báez, Pérez, Sachetto. D.T.: Daniel Garnero.
Colón: Blázquez; Aguilar, Crosa y Goux; Romero, Falcón, Capurro, Oyola y Torres; Valdemarín y Fuertes. A.S.: Pozo. Estuvieron en el banco: Candia, Garnier y Sciorilli. D.T.: Antonio Mohamed.
Gol en el primer tiempo: a los 25 m Mosquera (A).
Goles en el segundo tiempo: a los 16 m Yacuzzi (A), a los 25 m Ramírez (C), a los 41 m Gómez (A) y a los 44 m Fuertes (C).
Cambios: en el segundo tiempo, al comenzar, Acosta (C) por Torres y Ramírez (C) por Falcón; a los 18 m Prediger (C) por Romero; a los 29 m Gómez (A) por Jara; a los 33 m Contreras (A) por Carabajal; a los 40 m Mattos (A) por Leguizamón.
Amonestados en Colón: Torres, Valdemarín y Fuertes.
FUENTE:EL LITORAL
SALTOS AL VACÍO
Más allá del 2-3 con Arsenal, de los groseros errores defensivos que terminaron en goles del rival, de la emocionante entrega de Fuertes y del clarísimo penal que sólo Bassi no vio (en perjuicio de Colón), lo más sustancioso de la noche en Sarandí estuvo después del partido con las declaraciones de los protagonistas. El Turco Mohamed dijo que el equipo está "cómodo" y que advierte "pasividad" en los jugadores. Fuertes suscribió los dichos de su técnico y agregó una "perlita" de Bassi: "fíjense los últimos 19 partidos que Bassi dirigió a Arsenal y observen cómo salió; se darán cuenta de que nosotros no podíamos ganar este partido", dijo el goleador y figura sabalera. Ahora, paráte por eliminatorias y a esperar por el Independiente de "Pepé" Santoro (se fue Borghi), el 18 en el Centenario.
No sirve poner de excusa al árbitro. Se entienden la queja y el fastidio por el penal (clarísima mano de Espínola) que Bassi no vio. Más cuando se la hace en caliente y sin el necesario tiempo de reflexión. No sirve tapar Äechándole la culpa al árbitroÄ la mala actuación de Colón, sino desnudarla y esperar que en la aceptación de los defectos y carencias se pueda encontrar el rumbo que se ha perdido en los últimos partidos.
Por eso, las declaraciones de Mohamed, después del partido, suenan tan fuertes como drásticas. El "Turco" habla de "relajación", empleando términos que ya se le escucharon a otros entrenadores. ¿Qué diferencia hay entre lo que anoche dijo Mohamed como lo que en otros tiempos dijeron Bauza, Falcioni o Astrada? Ninguna. Palabras más, palabras menos, todos hablaron siempre de lo mismo, planteando sus dudas respecto del nivel de entrega de los jugadores (¿a qué se refieren los técnicos cuando dicen que "se falla en la actitud"?).Es grave el planteo de Mohamed, sobre todo porque la idea original fue la de armar un equipo que no fallase justamente en eso, en la actitud. Lo dijo claramente el "Turco" cuando armó el equipo (porque todos los que llegaron lo hicieron con su venia y aceptación): "Voy a traer futbolistas con un perfil "guerrero'; no sé si jugaremos lindo, pero seremos difíciles de vencer", señaló en reiteradas ocasiones el entrenador. ¿Y ahora?, ¿qué tienen para decir Mohamed y los jugadores? ¿Dónde está esa imagen de equipo duro que se quiso posicionar en el arranque de la temporada? ¿Y el nivel de los jugadores? ¿Qué hay del Capurro convertido en figura y goleador hace menos de dos meses atrás?Las respuestas son las que ÄojaláÄ se logren encontrar en la intimidad del grupo. Hay cuestiones individuales (parece mentira verlo a Aguilar en este bajísimo nivel, por ejemplo) y están también las colectivas, donde entran a tallar responsabilidades del entrenador.
¿Estará confundido Mohamed?
No hubo otro técnico que haya metido tanta mano dentro del equipo como el "Turco" Mohamed. Arrancando desde sus "logros reconocidos", cuando sacó del ostracismo a Chitzoff para hacerlo jugar de carrilero por derecha o por izquierda, en forma indistinta y hasta cambiándolo dentro de un mismo partido, y siguiendo por Rivarola, a quien lo reinventó de doble 5.
Estas decisiones Ävarias de ellas, arriesgadas, y en momentos críticos, como el final de la temporada anteriorÄ fueron valoradas y elogiadas. Se notó que Mohamed tenía un buen ojo y encontraba excelente respuesta en los jugadores para cambiar y mejorar. Así empezó esta temporada, dejando también en claro que se iban a tener que "hamacar" para ganarle a su equipo. Colón no lucía, no llenaba la vista, no era un equipo lujoso y lejos estaba de serlo; pero brindaba una imagen sólida, compacta y de una entrega irreprochable. Hoy, todo eso se desbarrancó; ya Mohamed no parece acertar con lo que intenta y, lo que es peor, el equipo ha perdido lo más sólido y contundente que parecía tener.
Cuando terminó el partido con Huracán, el "Turco" dijo: "Hay que volver a las fuentes". Uno allí pensó: 4-4-2, máxime sin Garcé en el equipo. Sin embargo, ese "volver a las fuentes" se convirtió en la ratificación de un esquema que, según el propio técnico lo dijo, es el que prefiere: 3-5-2. Está claro que, sin Garcé (el más rápido y tiempista que tiene en el plantel) y con un rendimiento individual tan bajo de Aguilar y Crosa, es imposible jugar con tres sin sufrir. Allí hay un aspecto en el que el "Turco" falló a la hora de armar el equipo para jugar con Arsenal. Y, después, la confusión con la cual jugó el mediocampo durante todo el primer tiempo. Porque, con 5 volantes, Colón no hizo nada bien: ni atacar, ni defender ni tener la pelota.
Tanta fue la confusión del mediocampo, que tuvo que pegar un grito el "Turco" cuando había transcurrido media hora del primer tiempo, más o menos, para que Oyola jugase decididamente como un wing izquierdo. Algo lógico y natural: teniendo dos delanteros como Fuertes y Valdemarín, que se mueven entre los dos vértices del área, el desborde por afuera y los centros tienen que llegar a través de los volantes. Lo hizo muy poco Romero y lo intentó Oyola en esa parte final de la etapa inicial, coincidiendo, su levantada, con el momento en el que Colón, a fuerza de jugadas de pelota detenida, lo incomodó un poco a Arsenal.
Pateando el tablero
Colón salió totalmente abierto y "regalado" a jugar el segundo tiempo. Regalado, porque con un "5" extrañamente perdido y con poca contención (Capurro), más dos volantes laterales como Romero y Oyola (que no se destacan precisamente por la marca), el equipo quedó abierto y dependiente de lo que pudiese hacer la extrema defensa. Y ese sector Äel defensivoÄ fue, por lejos, el peor del equipo ayer en Sarandí.
Pero había que arriesgar y, por eso, el "Turco" metió desde el arranque a Lucas Acosta y a Ramírez: un enganche y tres delanteros. Y el equipo empezó a atacar, desordenadamente, con muchos centros, con pocas ideas, pero al menos se vislumbró un cambio de actitud que no decayó a medida que llegaban las adversidades (los otros dos goles de Arsenal, la pésima labor defensiva y la equivocación de Bassi al no ver una clara mano de Espínola adentro del área).
Eso sí, en algún momento lo tuvo que poner a Prediger para que ayudara a Capurro, porque en el entretiempo lo había sacado a Falcón (no era el peor de los volantes). Y el equipo había quedado totalmente desprotegido y sin marca en ese sector, trasladándole más problemas a una defensa que era incapaz de resolver sólo uno.
¿Se pudo empatar el partido...? Sí, se pudo. Como también, convengamos, Arsenal tuvo chances que desperdició en forma increíble (una de ellas, debajo del arco) para aumentar las cifras. Pero la imagen de desorden, de manojo de voluntades sin demasiado criterio futbolístico, fue la que imperó en ese final abierto, emotivo y polémico por las decisiones de Bassi.
Autocrítica serena
Mohamed le dijo que sí a Colón en un momento complicadísimo; no necesitaba dirigir (ni por dinero ni por desesperación) y hasta podía darse el lujo de esperar, en este alborotado fútbol argentino, la posibilidad de dirigir a un equipo más desahogado. Asumió y, al segundo partido (contra Independiente, en la cancha de Racing), tenía al equipo en zona de descenso directo. Mostró sus dotes de técnico, se la "jugó", fue avezado, lo equilibró, le cambió la cara y lo salvó del descenso y la Promoción. Se ganó el cariño y el respeto de la gente.
Hoy está frente a una situación complicada. Con dos cuestiones a tener en cuenta: la primera, que hace varios meses que está en Santa Fe y fue el que armó el equipo; la segunda, que todavía cuenta con el reconocimiento de la gente y con resultados que, en cierta manera, lo siguen avalando, inclusive con aire para llegar a esos 24 ó 25 puntos que necesitaría en esta primera parte de la temporada.
Mohamed fue durísimo en sus declaraciones post partido y les tiró un misil por elevación a sus dirigidos. Con otro técnico, esto de señalar que hay "relajación" y que hay "comodidad" podría significar el principio del fin de la relación. No creo que sea el caso de Mohamed, porque me consta que hay una muy buena conexión con el plantel. Y uno supone que los jugadores deben ser tan autocríticos como el técnico Äy realistasÄ para asumir sus errores individuales y colectivos.
Colón sigue sin poder ganar en Sarandí
Van cinco partidos en el estadio Julio Humberto Grondona y en ninguno pudo ganar Colón, acumulando tres derrotas consecutivas en las últimas tres presentaciones.
El primer partido en esa cancha, luego de una victoria de Colón sobre Arsenal por 3 a 2 pero en cancha de Lanús, donde hacía las veces de local el equipo de Sarandí, fue el 25 de agosto de 2004, con Basile como técnico de Colón. Ese día, el equipo empató 0 a 0 y se recuerdan aquellas declaraciones del técnico rojinegro: "Muchos equipos juegan como el culo pero ganan; cuando encuentre el equipo, empezaremos a ganar".
El segundo partido fue el 11 de marzo de 2006, con Bauza de entrenador, y el resultado final fue 1 a 1. En Colón, ese día, atajó De Olivera.
El tercer partido en Sarandí se jugó el 21 de octubre del mismo año, con Falcioni de técnico, y ganó Arsenal 2 a 1. Uno de los goles lo hizo Valdemarín (para Arsenal), en tanto que en Colón fue expulsado Imhoff.
El otro cotejo tuvo lugar el 10 de agosto del año pasado y ganó Arsenal por 2 a 0, con Astrada como entrenador de Colón.
En consecuencia, sobre 15 puntos en disputa en Sarandí, Colón sólo recogió dos a través de los sendos empates de los primeros encuentros.
Hablando de rachas, el equipo de Mohamed acumula sólo 4 puntos en los últimos 18 que disputó, producto de cuatro empates y dos derrotas en los últimos seis partidos.
Arsenal 3 - Colón 2
Cancha: Arsenal.
Árbitro: Gustavo Bassi.
Arsenal: Cuenca; Espínola, Brau, Mosquera y Cristian Díaz; Carrera, Casteglione, Carabajal y Yacuzzi; Jara y Leguizamón. A.S.: Campestrini. Estuvieron en el banco: Báez, Pérez, Sachetto. D.T.: Daniel Garnero.
Colón: Blázquez; Aguilar, Crosa y Goux; Romero, Falcón, Capurro, Oyola y Torres; Valdemarín y Fuertes. A.S.: Pozo. Estuvieron en el banco: Candia, Garnier y Sciorilli. D.T.: Antonio Mohamed.
Gol en el primer tiempo: a los 25 m Mosquera (A).
Goles en el segundo tiempo: a los 16 m Yacuzzi (A), a los 25 m Ramírez (C), a los 41 m Gómez (A) y a los 44 m Fuertes (C).
Cambios: en el segundo tiempo, al comenzar, Acosta (C) por Torres y Ramírez (C) por Falcón; a los 18 m Prediger (C) por Romero; a los 29 m Gómez (A) por Jara; a los 33 m Contreras (A) por Carabajal; a los 40 m Mattos (A) por Leguizamón.
Amonestados en Colón: Torres, Valdemarín y Fuertes.
FUENTE:EL LITORAL
5/10/08
COLON - ARSENAL EN VIVO
MIRA ACA EL PARTIDO DE COLON-ARSENAL:
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4/10/08
COLON-ARSENAL, LA PREVIA

Cuatro puntos sobre 15 posibles marcan una clara necesidad en el seno de la amplia familia
colonista: ganar y sumar de a tres puntos. El conjunto que dirige Antonio Mohamed partió rumbo a Capital Federal con la única intención de traerse una victoria de su visita por Sarandí. Allí lo espera el siempre duro (y ahora urgido) Arsenal de Daniel Garnero. Colón no sólo está atravesando un pasaje de dudas y reiterados bajones generalizados producto de las lesiones que padeció el plantel profesional, sino que además buscará reencontrarse con la buena faceta que mostró durante las primeras fechas del presente Torneo Apertura de Primera División. El equipo de barrio Centenario tenía bien en claro quiénes eran sus once componentes titulares y, por estos días, el propio técnico Antonio Mohamed se vio forzado a realizar muchas modificaciones, sobre todo algunos recor
tes profundos en la plantilla inicial sabalera que, tal cual se advirtió en últimas jornadas, produjeron una importante baja en el nivel de juego. A esta altura del certamen, ningún resultado define absolutamente nada. Sin embargo, y como “las cuentas se hacen al final” (textual de Mohamed), sería importante que Colón volviera a sumar de a tres unidades. La falta de victorias de los últimos partidos también llevó al combinado rojinegro a dar muestras de desconfianza, algo que no estaba en los planes; entre el arquero y los defensores, no hubo muy buena “sintonía” durante el primer tiempo del cotejo anterior (empate en un gol con Huracán). Volver a la fuente Mucho se comentó luego de la igualdad de Colón frente a Huracán en el estadio Brigadier López la carencia de ideas que evidenció el equipo, más aún en un cotejo que demandó un fuerte carácter resolutivo para tratar de “quebrar” el resultado final. Así, Colón tendrá que retomar el libreto de la férrea defensa, el aguerrido mediocampo y la eficacia ofensiva en cuanto a la relación opciones-goles convertidos, cuestión que le salió muy bien hasta la quinta fecha. De todas maneras, no resulta muy auspicioso que este equipo haga eco de esos rendimientos, sino que ya tiene que encontrarle la vuelta a un destino que se le puso “feo” en estas últimas fechas. Entonces, los sabaleros buscarán una vía de escape para esta opaca realidad. Y lo único que se presenta como salida más rápida y efectiva es una victoria. Pero, ¿cómo ganarle a un equipo al que también le urge un triunfo?, porque Arsenal viene de perder su posibilidad de seguir en la Copa Sudamericana y apostará el ciento por ciento de sus posibilidades a sumar todos los puntos que pueda en el Apertura. Alineación Para visitar a Arsenal, el “Turco” Antonio Mohamed pondrá en cancha una formación que no tiene entre sus elementos titulares a los jugadores que fueron, desde que el DT pisó Santa Fe, indiscutidos para arrancar de entrada con la casaca sangre y luto: Ariel Garcé, Germán Rivarola
y Diego Chitzoff. Igualmente, y ante la necesidad de darle un cambio de nombres a la formación inicial de Colón, el técnico respeta la idea que pregonó en este club desde un principio: mucha presencia en el mediocampo, sin enganche y una firmeza de equipo que tenga su origen en la parte defensiva, para luego tratar de ganar la disputa en campo rival. Mohamed volverá a apostar su juego por los laterales, con Romero y Oyola como carrileros y encargados de la asistencia aérea a los delanteros Fuertes y Valdemarín. Además, Falcón hará el trabajo de relevo en la mitad de la cancha al lado de Capurro, quien estará dedicado a la administración de las salidas desde el fondo del propio terreno. La gran deuda sabalera está en la defensa. Desde la salida de Garcé, el conjunto no logra defenderse de manera óptima y padece mucho los avances del adversario. La línea elegida por Mohamed incluye a Aguilar (si llega en condiciones físicas), Crosa y Goux, quien volverá al equipo tras haberse lesionado en el calentamiento precompetitivo de la segunda fecha. Todos los aficionados colonistas seguramente estarán prendidos a la tele o la radio este domingo, a las 18.40, cuando Bassi dé el pitazo inicial en Sarandí. Se termina la primera mitad del Torneo Apertura y arranca la segunda parte. Colón necesita sumar para que su objetivo de superar la línea base de los 25 puntos no le quede tan lejos.
tes profundos en la plantilla inicial sabalera que, tal cual se advirtió en últimas jornadas, produjeron una importante baja en el nivel de juego. A esta altura del certamen, ningún resultado define absolutamente nada. Sin embargo, y como “las cuentas se hacen al final” (textual de Mohamed), sería importante que Colón volviera a sumar de a tres unidades. La falta de victorias de los últimos partidos también llevó al combinado rojinegro a dar muestras de desconfianza, algo que no estaba en los planes; entre el arquero y los defensores, no hubo muy buena “sintonía” durante el primer tiempo del cotejo anterior (empate en un gol con Huracán). Volver a la fuente Mucho se comentó luego de la igualdad de Colón frente a Huracán en el estadio Brigadier López la carencia de ideas que evidenció el equipo, más aún en un cotejo que demandó un fuerte carácter resolutivo para tratar de “quebrar” el resultado final. Así, Colón tendrá que retomar el libreto de la férrea defensa, el aguerrido mediocampo y la eficacia ofensiva en cuanto a la relación opciones-goles convertidos, cuestión que le salió muy bien hasta la quinta fecha. De todas maneras, no resulta muy auspicioso que este equipo haga eco de esos rendimientos, sino que ya tiene que encontrarle la vuelta a un destino que se le puso “feo” en estas últimas fechas. Entonces, los sabaleros buscarán una vía de escape para esta opaca realidad. Y lo único que se presenta como salida más rápida y efectiva es una victoria. Pero, ¿cómo ganarle a un equipo al que también le urge un triunfo?, porque Arsenal viene de perder su posibilidad de seguir en la Copa Sudamericana y apostará el ciento por ciento de sus posibilidades a sumar todos los puntos que pueda en el Apertura. Alineación Para visitar a Arsenal, el “Turco” Antonio Mohamed pondrá en cancha una formación que no tiene entre sus elementos titulares a los jugadores que fueron, desde que el DT pisó Santa Fe, indiscutidos para arrancar de entrada con la casaca sangre y luto: Ariel Garcé, Germán Rivarola
y Diego Chitzoff. Igualmente, y ante la necesidad de darle un cambio de nombres a la formación inicial de Colón, el técnico respeta la idea que pregonó en este club desde un principio: mucha presencia en el mediocampo, sin enganche y una firmeza de equipo que tenga su origen en la parte defensiva, para luego tratar de ganar la disputa en campo rival. Mohamed volverá a apostar su juego por los laterales, con Romero y Oyola como carrileros y encargados de la asistencia aérea a los delanteros Fuertes y Valdemarín. Además, Falcón hará el trabajo de relevo en la mitad de la cancha al lado de Capurro, quien estará dedicado a la administración de las salidas desde el fondo del propio terreno. La gran deuda sabalera está en la defensa. Desde la salida de Garcé, el conjunto no logra defenderse de manera óptima y padece mucho los avances del adversario. La línea elegida por Mohamed incluye a Aguilar (si llega en condiciones físicas), Crosa y Goux, quien volverá al equipo tras haberse lesionado en el calentamiento precompetitivo de la segunda fecha. Todos los aficionados colonistas seguramente estarán prendidos a la tele o la radio este domingo, a las 18.40, cuando Bassi dé el pitazo inicial en Sarandí. Se termina la primera mitad del Torneo Apertura y arranca la segunda parte. Colón necesita sumar para que su objetivo de superar la línea base de los 25 puntos no le quede tan lejos. Historial: Jugaron 28 veces con 12 triunfos de Arsenal (33 goles), 10 victorias de Colón (31 goles) y 6 empates.Datos destacables:En Primera División, en el Viaducto, Arsenal nunca perdió con Colón.Jugaron 4 veces con 2 empates y 2 triunfos consecutivos (los últimos) para Arsenal.Como local, Arsenal lleva 5 encuentros sin perder ante el Sabalero (se agrega un triunfo en la cancha de Racing).La última victoria como visitante de Colón ocurrió en el Apertura 2002 cuando lo superó por 3-2 en la cancha de Lanús (Píccoli en contra y Grondona // Carignano, Ariel Pereyra y Javier Delgado).En Sarandí, Colón ganó 1 sola vez en la historia. Esto ocurrió en 1965 por 1-0 con gol de Néstor Juan Canevari. Los demás éxitos como visitantes de Colón ocurrieron en canchas neutrales. Máximas goleadas:Primera B 1983: Arsenal 4 vs. Colón 0.B Nacional 1994/1995: Colón 4 vs. Arsenal 2.Detalle de los últimos 5 enfrentamientos:Clausura 2006: Arsenal 1 vs. Colon 1 (Patricio Hernán González // Fernando Javier Crosa).Apertura 2006: Arsenal 2 vs. Colon 1 (Jorge Alberto Ortíz y Lucas Martín Valdemarín // Freddy Indurley Grisales).Clausura 2007: Colon 1 vs. Arsenal 1 (Gastón Esmerado // Cristian Llama).Apertura 2007: Arsenal 2 vs. Colon 0 (José Luis Calderón y José Leonardo Ulloa).Clausura 2008: Colon 3 vs. Arsenal 0 (Martín Cardetti y César González -2-).Con las 2 camisetas:Rodolfo Pedro Abate, Adrián Fabio Alvarez, Silvio Andrés Azoge, Néstor José Borgogno, José Pablo Burtovoy, Roque Luis Caballero, Pablo Daniel Cantero, Cristian Gastón Castillo, Maximiliano Roberto Cincunegui, Germán Gustavo Denis, Jorge Sergio Di Gregorio, Gastón Rubén Esmerado, Pablo Sebastián Garnier, Fabio Miguel Giménez, Raúl Eduardo Gordillo, Luis Antonio Guzmán, Juan Jose Laslo, Nicolás Fernando Lauría Calvo, Jorge Alberto Ortiz, Raúl Esteban Oyola, Nilton Edgar Pardal, Gustavo Jorge Ripke, Juan Carlos Riveros, Juan Jose (Bubú) Sanchez, Cristian Sebastián Tavio, Lucas Martín Valdemarín, Jorge Antonio Vivaldo, entre otros.Datos adicionales:Arsenal, como local, lleva 5 partidos sin perder (4 triunfos y 1 empate) tras la derrota ante Argentinos Juniors por 1-0 en el Clausura 2008.El equipo de Sarandí acumula 7 jornadas sin penales a favor, pero 12 que no le sancionan uno en contra. En el Viaducto, lleva más tiempo ya que son 11 los juegos sin que le cobren la pena máxima en contra. Colón acumula 5 juegos sin triunfos (4 empates y 1 derrota). El último triunfo fue el 22/08/2008, cuando le ganó a Rosario Central por 1-0, en la 3ª fecha.Desde la asunción de Antonio Mohamed como DT, el Sabalero obtuvo 30 de los 60 puntos en juego (7 victorias, 8 empates y 4 derrotas). Exactamente, el 50%. Colón lleva 6 fechas sin penales a favor.
3/10/08
Resumen Apertura 2008
Primera fecha:
1-1
Resumen Futbol de Primera:
Resumen Paso a Paso:
Segunda Fecha:
1-4
Resumen Futbol de Primera:
Resumen Paso a Paso:
Tercera Fecha:
0-1
Resumen Futbol de Primera:
ACTUALIZAREMOS EN UN RATO...
1-1
Resumen Futbol de Primera:
Resumen Paso a Paso:
Segunda Fecha:
1-4
Resumen Futbol de Primera:
Resumen Paso a Paso:
Tercera Fecha:

Resumen Futbol de Primera:
ACTUALIZAREMOS EN UN RATO...
2/10/08
SE SIGUEN SUMANDO LESIONADOS PARA COLÓN

Del mismo modo en que quedó descartado el “Pirulo” Germán Rivarola y afuera de todo el “Chino” Garcé por el resto del campeonato, ahora la malaria se apoderó de Diego Chitzzof.
Como si acumular cinco partidos sin victorias y apenas sumar cuatro puntos de los últimos 15 en juego no fuera poco, ahora una seguidilla de lesiones parece perseguir al Colón de Mohamed, que este domingo visitará a Arsenal de Sarandí desde las 18.40 en el Viaducto.
En la práctica de ayer, mientras Colón empezaba a ajustar futbolísticamente a los posibles titulares para el domingo, el polifuncional ex lateral de Tiro Federal sintió una molestia importante en la zona de las costillas, justo después de sacar uno de sus típicos centros por afuera. Consultado el cuerpo médico sabalero, uno de sus integrantes comentó que “se trata, en principio, de una contractura muy fuerte en la parte costal del lado izquierdo”.
El mismo Chitzoff se retiró antes del entrenamiento en el SAT, evidenciando muestras importantes de dolor y hasta comentando a la pasada que era pesimista de cara al domingo. Ahora, los pasos a seguir son los siguientes: se le realizarán una serie de estudios para comprobar la real gravedad de esta lesión, máxime considerando que en el último partido frente a Huracán había recibido un golpe fuerte en la misma zona.
Chitzoff, otro que va afuera.
¿Va Nico Torres de “3”?
Con las bajas de Garcé y Rivarola, el “Turco” Mohamed arrancó la tarde de fútbol ensayando con las variantes anunciadas, después de empatar con Huracán en Santa Fe y de cara a Arsenal el domingo. El esqueleto táctico elegido fue con la figura del 4-4-2.
Los que empezaron fueron: Blázquez; Candia, Crosa, Aguilar y Chitzzof; Lucas Acosta, Falcón, Capurro y Oyola; Ramírez y Esteban Fuertes. Luego, empezaron los cambios: Valdemarín por Ramírez, Nico Torres por Chitzoff y el “Rulo” Romero por el “Bichi” Fuertes. La idea original era poner al paraguayo Candia marcando una punta y Chitzzof la otra; incluso, cambiando de lado los dos para ver los perfiles.
Hasta que apareció la molestia del ex Tiro Federal, Candia quedó definitivamente de lateral derecho y Nico Torres se fue a jugar de “3”.
Enfrente, como rival ocasional, Mohamed alistó a Pozo; Quilez, Goux, Mansilla y Lazzaroni; Garnier, Romero, Prediger y Torres; Sciorilli y Valdemarín.
La duda, arriba
A diferencia de lo que muchos suponían, el “Turco” Mohamed no confirmó la base inicial, pero no por el tema de la lesión de Chitzoff —allí tendría claro que jugaría Nico Torres—, sino porque se prolonga la incógnita por saber quién hará las veces de socio de Esteban Oscar Fuertes en el Viaducto de Sarandí.
Es que el “Turco” arrancó con Rubén Ramírez y luego se la jugó por el “Piojo” Valdemarín. El ex Vélez y, justamente, ex Arsenal, aportó algo más que “Tito” frente a Huracán: le bajó la pelota a Esteban Oscar Fuertes en el empate y —además— le sacaron un balón desde la misma línea de sentencia.
Para muchos, ya sería tiempo en Colón de Valdemarín, pero es evidente que este cuerpo técnico siempre apostó por “Tito” e incluso lo recuperó en el torneo pasado a puro gol, cuando nadie creía en las condiciones de Ramírez. Con esa incógnita, la de Ramírez o Valdemarín, Colón volverá a entrenar a fin de empezar a definir los once para enfrentar a Arsenal en el Viaducto de Sarandí. Hay que recordar que la plantilla sabalera estará viajando mañana con destino a la Capital Federal para quedar concentrada a la espera del juego del domingo, a las 18.40, con arbitraje de Gustavo Bassi.
Hay que “volar” por afuera
Más allá de resolver Mohamed como entrenador un retorno a la defensa zonal, ya sin Garcé como líbero en una línea de tres, es evidente que también el DT realiza modificaciones en la zona de medios, donde apuesta a poner a Lucas Acosta por derecha y al “Pony” Matías Oyola por izquierda. Desde siempre, para el “Turco” fueron decisivos los carrileros, con un recorrido importante por las bandas y, ahora, apuesta a Lucas Acosta por un lado más Oyola por el otro. Seguramente el ingreso de Juan Carlos Falcón le dará un mejor manejo de pelota a la mitad de la cancha, paradito al lado de Capurro como doble cinco.
Ahora, a ese abanico de cuatro volantes lo respaldará con una línea de defensa zonal en el fondo, donde estarán los dos paraguayos —Candia y Aguilar—, Crosa y Chitzzof o Nico Torres.
Arsenal, parate y Eliminatorias
Para ordenar la agenda sabalera de lo que se viene: Colón será visitante de Arsenal de Sarandí este domingo, luego no habrá fútbol el domingo 12 de octubre por la doble fecha de Eliminatorias y recién volverá la actividad el fin de semana del viernes 17, sábado 18 y domingo 19. En principio, el partido Colón-Independiente de Avellaneda en el Cementerio de los Elefantes sería “partido de sábado” (iría el 18 por la noche en Santa Fe).
FUENTE: EL LITORAL
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